lunes, 9 de julio de 2012
Pelis: Gordos / Primos (Daniel Sánchez Arévalo)
jueves, 10 de mayo de 2012
Pelis: When the wind blows (Jimmy T. Murakami)
sábado, 21 de abril de 2012
Pelis: Dig! (2004) Ondi Timoner
miércoles, 4 de abril de 2012
Pelis: 'Peter's Friends' (1992)
viernes, 16 de marzo de 2012
Pelis: Nader and Simin, a separation
Increíblemente, casi sin notarlo, los acontecimientos resbalan hasta precipitarse, las caretas se desprenden y se abre paso el final. Y es justo en ese punto cuando nos damos cuenta de que, en el fondo, lo que hay aquí es un mapa visual de la sociedad iraní. Un colectivo que se erige como protagonista a través de las inevitables tensiones que lleva consigo la convivencia de la tradición islámica con la modernidad occidental.
lunes, 25 de octubre de 2010
Pelis: "I´m still here: The lost year of Joaquin Phoenix" (2010) Cassey Affleck

jueves, 21 de octubre de 2010
Pelis: "Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera" (2003) Kim Ki-duk
Al igual que en Hierro 3 (otra que también recomiendo), el ritmo pausado y el prácticamente innecesario uso del diálogo, la búsqueda de hallar profundidad en sus personajes y el simbolismo son la firma de un director que, con 33 años y sin haber recibido formación técnica como cineasta, realiza un cine profundamente personal y simbólico, un cine que casi podría ser escandinavo, por mucho que venga de Asia.miércoles, 24 de marzo de 2010
Pelis: "Vincent" (1982) Tim Burton
Yo le echaría un ojo ya, literalmente.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Pelis: "En tierra hostil" (2008) Kathryn Bigelow
La cinta se sustenta sobre dos magistrales escenas, intensas, epatantes, que dejan al espectador con el regusto amargo de la adrenalina en la boca y la palabra "cine" pintada en los labios: la escena inicial, recordando a la mejor cámara lenta del mejor Sam Peckinpah, y la escena del hombre bomba. Los dos firmes soportes de un tendal cuya cuerda no siempre aguanta bien el peso que cuelga de ella.
Es una película imperfecta, que ni siquiera se esfuerza mucho en ocultarlo, que suple sus carencias a base de músculo en escenas tensas como un rechinar de dientes: Múltiples fallos que restan verosimilitud a la trama (esa parte cuando al prota se le va la olla y se da una vuelta por la ciudad, por ejemplo, es una auténtica estupidez); un guión desestructurado y veleidoso; cierta sensación de que esos personajes son un invento, no un reflejo...
Pero la apuesta no sale mal del todo, y En tierra hostil consigue sobreponerse a sus propias zancadillas y dejar un efectivo y sanguinolento reguero de escombros, de tensión y situaciones límite en las que siempre es mejor ver a otros que a uno mismo. Con altibajos en que los buenos momentos están muy arriba y te mantienen clavado a tu asiento, seguro y en tu casa.
Quizás aquí todo sea fachada, pero eso no tiene por qué ir reñido con el espectáculo, y por eso a tantos otros, que no a mí, les gustó Avatar. Por eso lo llaman cine, supongo.
Dudando, al final lo dejamos en un 7,5
martes, 2 de marzo de 2010
Pelis: "I`m not there" (2007) Todd Haynes
Hacer una película (otra) sobre Bob Dylan es de por sí un tirarse a la piscina. El bueno de Bobby es una figura que ya pertenece al imaginario colectivo, un mito del siglo XX que ha hecho correr ríos y ríos de tinta, del que casi todo el mundo parece tener una opinión pero que nadie, en el fondo, sabe quien es. Un artista como la copa del pino y un hombre que parece casi inalcanzable. Vamos que se llega a morir joven y teníamos estatuas del en cada calle. Tal cual. Pero bueno, metámonos en el tema.
Ya empezamos con un ligero mosqueo. Una sensación de que vas a ver una especie de epitafio en vida. Pero bueno, aceptemos el trabajo como una sentida obra de admiración. Te encuentras con una película arriesgada, que intenta deconstruir la persona del bueno de Bob en siete personajes distintos, siete facetas de una misma persona, tomando como base alguno de sus mayores ídolos (tales como Woody Guthrie, Billy the Kid o Arthur Rimbaud), una suerte de metáfora sobre la multipersonalidad del artista. Bueno, sobre el papel suena bien. Ingenioso. ¿Consigue captar la esencia? No estoy tan seguro.
Los personajes elegidos, las personificaciones más bien, son bastante acertados, pero algunos pecan de desdibujados, otros de demasiado dibujados, otros ya te parecen que eran totalmente prescindibles. La estructura de la película, es arriesgada, original y con inventiva, pero se caracteriza por cierta y congénita desproporción que al final convierten la película en un batiburrillo confuso y algo pedante. Hay grandes aciertos, sobre todo la parte de Cate Blanchett (realmente te crees que estás viendo a Bob) que, curiosamente, es la que más se ciñe a la historia real, pero cuando se intenta llegar más allá, cuando intenta innovar, ser lo más de lo más tropieza casi ininterrumpidamente. Hay aciertos pero la sensación que gana es la de experimento fallido. Y es una pena, porque material e intención hay.
Así pues, hay dos fallos independientes. Uno, el relacionado con la película en sí, coja, con cierta confusión, pero que mantiene el tipo por una estructura original, unos actores en su sitio y una fotografía muy conseguida. Dos, el relacionado con Bob Dylan. ¿Consigue la película llegar al artista? ¿Hace que comprendamos mejor la obra y el personaje? Tengo mis serias dudas.
En conclusión, un ejercicio interesante, con intención, pero que no logra sus objetivos.
Un 6`5.
viernes, 12 de febrero de 2010
Pelis: "Un tipo serio" (2009) Joel y Ethan Coen
Larry Gopnik tiene un trabajo normal. Larry Gopnik tiene una familia normal. Larry Gopnik no tiene especiales ambiciones. Larry Gopnik es un buen judío, respetuoso con las tradiciones. Larry Gopnik se conforma, es buena persona y justo con sus hermanos. Larry Gopnik es, en definitiva, un tipo serio. Pero a Larry Gopnik las cosas no le van bien. Y el bueno de Larry Gopnik quiere respuestas, y nadie se las da.
¿Estamos ante el trabajo más personal de los hermanos Coen? Realmente la historia no tiene nada de espectacular, es una historia íntima, de un hombre que busca respuestas para no perder la cabeza, al que se le cae su ordenado mundo encima y no sabe ni puede reaccionar. Pero la cuestión es el "como". Y es ahí donde destaca especialmente.
Claro, no estamos hablando de unos aprendices, ni de unos simples artesanos. Esta gente sabe hacer películas y sabe hacer que se note que son suyas. Porque hay mucho Coen aquí, quizás para alguna gente hasta demasiado. Las pequeñas cosas se estirán hasta el absurdo, los largos planos de surrealismo con música psicodélica se multiplican y la vida cotidiana nunca pareció algo tan exageradamente estúpido. Según pasan los minutos, Larry nos da entre pena y risa (o penarisa, asi mezclao) con su cara de perro perdido, sus agobios, sus gritos y sus súplicas. El adolescente porreta y amante de los Jefferson Airplane se te hace de lo más simpático, y la mujer y su amante sacan de quicio. Realmente, te puedes sentir como se debe de sentir Larry, sin intender un carajo de lo que pasa a tu alrededor. No entiendes nada, y buscas el porqué de todo este caos llamado vida, pero no hay respuestas. Y esta es, si es que hay alguna, la gran moraleja de la película.
Como el relato de los "Dientes del gentil" o la extraña (pero apasionante) historia con la que abren la película, nada tiene respuesta, o si la hay, es dificil que alguien la haya encontrado. Larry va de rabino en rabino preguntando porque todas las desgracias parecen ocurrirle a él, que es un tipo serio, que nunca ha hecho daño a nadie. ¿Que quiere decirme Dios con todo esto? "¿Que significa esto, rabino? ¿es una señal?(...) ¿Está la respuesta en la kabala, en la toráh? ¿O no hay respuesta porque no hay pregunta?", que diría el gentil de la historia.
Sin ser una gran película, ni especialmente impresionante, si que es profunda, agradable y muy personal, con un punto marciano de lo más genial y, sobre todo, divertida.
Un 7`5
miércoles, 10 de febrero de 2010
Pelis: "Invictus" (2009) Clint Eastwood
Invictus nos lleva a los años de la abolición del apartheid en Sudáfrica y de la llegada al poder de Nelson Mandela, elegido democráticamente como presidente de un país donde ser de un color o de otro significa pertenecer a mundos completamente diferentes. Esto se aprecia desde el primer momento en una interesante escena que refleja ese contraste a la perfección.
La verdad es que después de visionar la cinta me quedan muy claras dos cosas. En primer lugar, que si todos fuésemos Mandela, este mundo sería un lugar mejor. Por otra parte, la película constata, y que tomen nota los escépticos, que el deporte es algo más que un juego, y que si lo llaman "pasión de multitudes" es por algo. Porque une a la gente como lo pueden hacer pocas cosas.
Excelente actuación de Morgan Freeman, a quien el papel le va que ni pintado, y muy correcto el siempre fiable Matt Damon, quien con sus 15 kilos más de músculo, da el pego como un auténtico Springbok (jugador de la selección sudafricana de rugby).
A destacar la lección que se trata de dar y la última media hora, con escenas de rugby realmente conseguidas. Como pega, quizá es demasiado políticamente correcta a veces y no deja suficientemente patente, ahora que la situación ha dado una vuelta de tuerca, el rencor que la población negra acumula en su interior tras tantos años de discriminación.
Notable alto: 8,5. Y seguramente algún Oscar caerá.
domingo, 7 de febrero de 2010
Pelis: "Cuando éramos reyes" (1996) Leon Gast
Cuando éramos reyes es un documental, nada que ver con el biopic de Hollywood, y aunque juegue en una liga parecida, no es la misma. Los artificios son menores, la realidad está más cerca, es más nítida, y las imposturas que vienen de la mano de la incerteza, propias de cualquier persona, tienen una textura diferente, más humana y más lógica, más de verdad.
Porque aunque veamos a Ali fanfarroneando acerca de lo grande que era y de cómo iba a machacar a Foreman sin piedad, podemos sentir su miedo. Sus ojos son permeables, y transmiten ese nudo en la garganta que a todos se nos pone ante los grandes retos, esa fingida máscara de que todo está bajo control.
Pero el espíritu de Ali tiene demasiado empuje como para quedarse simplemente en el miedo, y su carisma termina por ser una riada en la que te ves envuelto sin querer, contemplando sus apasionados discursos sobre África y la situación del hombre negro, la humildad que muestra hacia la gente del Zaire, y deseando que ese maldito fanfarrón gane la pelea, porque será un vanidoso, pero es humano, y cualquiera podría reflejarse en su rostro y en sus bravatas.
Este documental le hace a Ali la justicia que Control le hace a Ian Curtis, y eso es mucho. Un documento que es un pedazo de historia del siglo XX, sin más.
Un 8
martes, 19 de enero de 2010
Pelis: "To shoot an elephant" (2009) Alberto Arce y Mohammad Rujailah
“Nos pueden matar en cualquier momento. Estamos esperando la muerte. Cuando caminamos, cuando comemos, cuando bebemos estamos esperando la muerte. No le pedimos nada más a la vida, solo morir y descansar en paz.”
Entre diciembre del 2008 y principios del 2009, un periodista convivió, grabándolo todo, con los observasodores de la organización International Solidarity Movement. Cámara en mano, con un método de inmersión total, intenta dar una idea aproximada del día a día en la franja de gaza.
Son imágenes. Imágenes de una fuerza tremenda. Imágenes que sobrecogen.
Todos hemos visto alguna vez un muerto por televisión, incluso hemos visto disecciones en directo por cortesía de las más variopintas series y películas. Pero pocas veces se puede mirar, de cerca, a la pura realidad. La incertudimbre, el sonido de las bombas, la desesperación en toda las caras, la búsqueda de los cadáveres (que difícilmente aparecen), los restos humanos sobre un tobogán, la rabia contenida, el intento vano por sobrevivir (ya no digamos por vivir), todos están amenazados, todos están en peligro. Las ambulancias son carros de burros, los niños que jugaban en el parque llegan ya muertos al hospital (“Yo no soy hamás solo quiero vivir una vida”). Los ojos muertos, las fotos que nadie quiere por ser demasiado fuertes (“hay que maquillarlas). Nadie está salvo. Disparos contra ambulancias, bombas contra una familia que intentaba huir (“Llevaos a los niños, llevaos a los niños”). No hay sitio para la épica, ni siquiera para la tragedia bajo los f16. Cadáveres por las calles. Ataques simúltaneos de tanques, helicópteros, barcos. La risa que se vuelve lágrima de los voluntarios. Las bombas explotando frente a nuestros ojos. Los teléfonos no funcionan ¿el padre, la madre, el hijo? Nadie sabe donde están, si están vivos todavía y no hay manera de saberlo. En cualquier momento podemos morir ¿Qué podemos hacer? “ya que vamos a morir, por lo menos no lo hagamos en nuestras casas”.
Lo fácil sería hacer un análisis pormenorizado del porqué de toda esta mierda. Un análisis sociopolíticohistórico que se remontase a 1948. Alejarse, buscar en la wikipedia y vomitarlo todo y quedarse tan contento. Pero no, después de este documental pocas ganas te quedan de datos históricos.Aquí, ante lo que estamos, es un ejercicio muy loable, muy valiente y tremendaremente directo de retratar un día a día de una ciudad sitiada. Quiere impresionar y lo consigue. Muy de lejos.
Aquí la página oficial desde la que os lo podeis descargar. Gratis, donando o con incluso por un precio bastante económico todo un sistema de reproducción para organizar un visionado en tu ciudad.
martes, 5 de enero de 2010
Pelis: "La cinta blanca"(2009) Michael Haneke

Espero sinceramente que por haber sido rodada en blanco y negro la gente no se eche para atrás y deje de disfrutar de esta joya del séptimo arte. Ganadora ya en Cannes de la Palma de Oro, en breves se estrena aquí, dará que hablar.
M.Haneke nos sumerge de lleno en una aldea alemana en los albores de la Primera Guerra Mundial,recreando fielmente los entresijos de la sociedad rural de la época. En el pueblo no falta el profesor,el barón mandamás o el médico,cuya misteriosa caída de caballo inicia la intrigante trama.Pero los verdaderos protagonistas son los niños.Unos niños inocentes a la par que complejos,sombríos.Unos niños a los que se les coloca una cinta blanca en el brazo como recordatorio de pureza, o a los que se les ata la mano a la cama para evitar que se masturben.
Esos niños abrazarían años más tarde el nacionalsocialismo.(Aunque el director dijo que no era su intención explicar su origen)
Según avanza el filme uno se queda completamente atrapado en su tenebrosa atmósfera llena de dolor y sufrimiento,con algún atisbo de luz,como el personaje del profesor,narrador de la historia y por el que uno acaba sintiendo empatía.
Más de dos horas de puro cine.
Sobrecoge.
Un 9,5
sábado, 2 de enero de 2010
Pelis: "Avatar" (2009) James Cameron
Vaya por delante que yo con esta película me he echado unas cuantas y saludables risotadas. Lo malo es que la película no pretende ser graciosa, a lo mejor es que algo falla.
Tras un faraónico periplo, el bueno de Cameron lograba rematar esta hisoria interplanetaria, dispuesto a lanzársela a las masas para que estas, con el buen criterio que les caracteriza (ejem) decidan si el hueso es de su agrado o no. Parece ser que el pedazo de carne ha sido de la mayor calidad y la gente está que no mea diciendo que es lo mejor que han visto y no sé qué más disparates... dónde hay que firmar que yo me bajo.
En su defensa diré que Avatar tiene probablemente los mejores efectos especiales que yo haya visto en mi vida (sobre todo en lo tocante a la maquinaria humana, espectacular) pero es que por muy guapo que sea alguien, si no tiene más que serrín en la cabeza (en teoría) no llegará a nada en la vida.
Y es que el guión lo pudo haber escrito mi hermano de ocho años y que le quedase mejor: con sus planteamientos maniqueos y sus lugares comunes del cine palomitero de toda la vida, que si chiste fácil por aquí, que si prota que decepciona a la chica para al final enmendarse, que si ni un cabo suelto para que el final sea todo lo feliz y plano que nosotros, lobotomizados espectadores, reclamamos. Pues vale.
De todas maneras Avatar no engaña a nadie, y es cierto que las dos horas y media se hacen cortas en medio de fluorescentes orgasmos visuales y entretenidas escenas de acción. Supongo que disfrutar de esta peli es cuestión de mentalizarse.
Eso sí, con la mitad de años, la habríamos disfrutado el doble.
Un 5,75 azul y de tres metros
domingo, 20 de diciembre de 2009
Pelis: "Gato negro, gato blanco" (1998) Emir Kusturika
Con un alocado pueblo de gitanos búlgaros como fondo, Dada, un gángster muy pasado de rosca desplumará sin la menor compasión a Matka. Para saldar su deuda, a éste no le quedará más remedio que acceder a que su hijo se case con la hermana del otro, a pesar de que su hijo ni siquiera sabe qué es lo que pasa.
Una liada, vaya.
Bañada en el surrealismo y con un ritmo frenético (a cada poco hay fiestas con bailes, exaltación, y un Dada hasta las cejas de coca), absurda por momentos, hilarante por otros, y siempre con el humor pintado en la cara, la película casi no da respiro, con un montón de personajes siempre acelerados, la mayoría de ellos con medio cerebro (como mucho), pero a los que se les coge cariño rápidamente, presenciando sus afanosos intentos por resolver los cómicos enredos en los que se ven a cada minuto.
De primeras me costó cogerle el punto. La cinta peca en ocasiones de abusar de la hipérbole, sobre todo cuando el mafioso anda por el medio, pero pasado un rato, una vez que consigues mantenerte al ritmo de todos esos entrañables gitanos balcánicos, la cosa fluye suavemente, entre risas y buen rollo, y al final la cosa se salda con unas dos horas que se te pasan volando y te dejan con un buen sabor de boca poco habitual.
Se agradece que se hagan pelis así. Falta que hace.
Un risueño 7,75
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Pelis: "Green Street Hooligans" (2005) Lexi Alexander
Eidrians, nuestro colaborador freelance, deja nuevas muestras de clase con otra precisa crítica:
Green Street Hooligans nos presenta, de primeras, a Matt Buckner, un elitista universitario norteamericano, bastante pijo y acomodado (y algo panojo, todo sea dicho), interpretado por el siempre cuestionado Elijah Wood (Frodo para los amigos). En su defensa he de decir que no lo hace mal, pero para nada es lo más reseñable de la cinta.
Pues bien, Matt es expulsado injustamente de Harvard por supuesto consumo de cocaína y decide cruzar el charco para visitar a su hermana, que vive en Inglaterra muy felizmente con marido e hijo. Pero ¡ah!, ese marido tiene un hermano bastante maligno, Pete, hincha del West Ham United, que introducirá a Matt en un mundo totalmente desconocido para él, un mundo repleto de violencia y confrontaciones, donde la defensa de la reputación propia y la de la hinchada lo es todo.
Y cuando se dice todo es todo. Esto desembocará en una sucesión de actos motivados por la pasión y el fanatismo que cambiarán radicalmente la concepción de estilo de vida de Matt y que afectarán a sus allegados.
Lo mejor: el personaje del hermano, la fiel representación del universo hooligan, el partido, las peleas (excepto alguna aislada de figurantes poco creíbles) y sobre todo, ese tono irónico que desprende la película, a caballo entre la seriedad y el humor.
Entre 7.5 y 8. En caliente un 8.
Eidrians.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Pelis: 500 días juntos (Marc Webb)

Dos lecturas muy distintas se pueden sacar de 500 días juntos. Si nos dejamos llevar por los detalles tenemos algo parecido a la película indie del año (como se ha presentado por ahí) pero si hacemos una lectura más fría tenemos una cosa bien distinta.
El guión es mediocre y las tramas predecibles. No añade sorpresas ni giros inesperados que la hagan distinta de una comedia romántica al uso, por lo que lo de 'comedia indie del año' no le viene por ahí. Eso se lo busca en los detalles. Esos detalles son los que hacen que veas la peli con otra ilusión, que poco a poco se vaya ganando ser una comedia romántica ''distinta'', y que te olvides de lo que está pasando para fijarte en cómo pasa.
Porque cantar en un karaoke Here comes your man, que los chicos se conozcan por su predilección por los Smiths, y que la tía en su anuario pusiese una frase de Belle and Sebastian no es de una peli romántica de las de toda la vida.
Otro punto donde te va ganando es en la cuidada estética, ya sea de la fotografía (el director hacía videoclips y a veces parece que estás viendo uno) pero sobre todo en la de los dos protagonistas. Dulces y monísimos siempre (camiseta de Joy Division incluída, faltaría mas), encandilan a cualquiera. Y vamos a ver, estar viendo a Zooey Deschanel una hora y media no es de una peli romántica al uso.
En resumen, el peso de que te parezca algo encantador recae en la parejita, tanto en su personalidad como en su imagen, y si no vas buscando algo trascendental ni tremendamente original te quedarás contento.
No deja de ser un pasatiempo pero con un traje muy bonito. Se queda con el 7.
Como sois casi todos buena gente os dejo la banda sonora de regalo.
Descarga directa: BSO 500 days of summer
jueves, 19 de noviembre de 2009
Pelis: "Celda 211" (2009) Daniel Monzón
Celda 211 arranca con una asombrosa demostración de lo que se puede hacer con el filtro de un cigarro. Una cruda metáfora de lo que es la vida en la cárcel, de toda la mierda que puede llegar a tragar un ser humano antes de decir "basta".
Tras el preludio, veremos a Juan, un guardia de prisiones en su primer día; un tipo en el lugar equivocado en el momento erróneo. Mientras un motín desata el infierno sobre la tierra, Juan deberá luchar por su vida. Al principio es un simple "todo o nada", pero los acontecimientos le obligarán a plantearse incluso el porqué de su lucha; incluso quién está de su lado, si es que hay alguien.
Y todo ocurre a la sombra de un inconmensurable Luis Tosar. El gallego da vida a Malamadre, el cabecilla de la revuelta hacia ninguna parte, de mirada cargada de sentimientos, casi todos ellos corruptos, a simple vista más cercanos a la Ley de la Selva que a algo que pueda llamarse código moral, aunque algo de esto último también haya.
La película sabe manejar los tiempos, y lidia con mucho oficio con todas las encrucijadas del guión que podrían haber hecho naufragar la historia. Sin ser la dirección nada del otro mundo, salva el tipo de forma honrosa, y gracias a Dios, las moralejas quedan apartadas en una esquinita.
Por una vez, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con que esta es la mejor película española en mucho tiempo.
Siempre quedará algún justo en Sodoma, ¿no?
Un 8,5 y todos contentos






