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lunes, 7 de mayo de 2012

Cómic: El Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre (Juanjo Saéz)





Descubrí a Juanjo Sáez en la Rockdelux. Con una sencillez formal que transluce opiniones y sentimientos, consigue que uno termine compartiendo muchas veces su perspectiva vital, casi siempre derrotista por la caducidad del tiempo. Todo esto en una página al mes.







































Partiendo de aquí, fui conociendo la trayectoria de Sáez, desde 'Viviendo del cuento' (2004) al 'Principios básicos de Astronomía' (2009) o 'Yo' (2010). Siempre con un estilo individualizado e individualizante, que trasciende el contexto de la obra. "Necesito hablar de lo que me pasa por dentro. Me gustaría que mi trabajo supusiera algún tipo de experiencia en el lector, provocar sensaciones como lo hace la música...", señalaba en una entrevista en el número 291 de Rockdelux. Saéz se pone en la picota, exhibe sus vergüenzas y deja que cada uno saque conclusiones.

En 'Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre' (2006), podemos ver todo esto. Muy interesante también para escuchar una voz dulce y amarga opinando sobre elementos preestablecidos sin caer en lo pretencioso, el cómic es un torbellino de ideas sobre la historia del arte, la estética, el arte moderno y la relación con su madre. Es una crítica a determinados autores y una oda a otros. Pero al final lo que tenemos es una nueva entrega de la cosmovisión de Sáez y sus relaciones personales, en una especie de psicoanálisis público.





viernes, 23 de marzo de 2012

Cómic: Asterios Polyp (David Mazzucchelli)




La dualidad. El amor frente al odio, el orden frente al caos, la vida frente a la muerte. La convivencia de los arquetipos opuestos y sus tensiones puede parecer una temática un tanto rebuscada para un cómic, pero es que Asterios Polyp (protagonista de la novela gráfica y problablemente alterego de su autor, David Mazzucchelli), es un tipo rebuscado. El sujeto, arquitecto de proyectos que nunca se construyen, es una eminencia respetada en los círculos académicos. Vive cómodamente con su mujer Hana y sus sólidas creencias hasta que un día la rutina se le despeña por un barranco.

A partir de ahí comienza el viaje. El particular roadtrip o bajada a los infiernos del protagonista, que termina siendo la perfecta compañía para la aventura profundamente existencial que propone en cada página Mazzucchelli. La vida como problema último, ahí es nada, exhumando por el camino los demonios personales e inquietudes del binomio protagonista-autor.

Todo este engranaje, tan complicado de diseñar, termina perfectamente engrasado por dos razones. La primera es que la trama es sencilla, casi construida a modo de fábula, algo que permite que el cerebro del lector no sufra una combustión espontánea y pueda seguir las disquisiciones filosóficas. La segunda razón es que Mazzucchelli es un genio de lo visual, y (tal y como hizo en los revolucionarios 'Daredevil. Born Again' y 'Batman: Year One') explota las posibilidades del medio para construir una arquitectura sólida que soporte lo que se le viene encima y ejercer de paso como faro gráfico.

En el mundo del cómic hay pocos ejemplos tan evocadores de combinar el contenido y la forma. Puede que sea algo complicada (sobre todo en el arranque), pero Asterios Polyp y sus movidas bien valen el esfuerzo, hacedme caso.

miércoles, 29 de abril de 2009

V de Vendetta (Alan Moore)



(El cómic, no la peli, que es una basura)

Cuantas más veces leo V de Vendetta, más me enamora. Estoy seguro que si la pusieran de libro de texto en los institutos, algo (no sé muy bien qué) cambiaría. En serio.

Pocos libros tienen la capacidad subversiva de éste. Pero sobre todo, pocos personajes tienen tanta fuerza como V.

Luchador libertario, ideólogo anarquista, revolucionario idealista, romántico, terrorista, asesino.
Son muchos los adjetivos que encajan en la magnética personalidad del particular Guy Fawkes de una Inglaterra de finales del XX oprimida bajo el Partido Fascista, que llegó al poder tras una guerra nuclear que destrozó el mundo.

A medio camino entre Huxley, Orwell y el Farenheit 451 de Bradbury, el genio Moore establece un mundo distópico, en el que V, sacudiendo los cimientos del sistema, podrá remover la conciencia de una población que sigue como un rebaño los dictados de un líder tan enamorado de Destino (la máquina que monitoriza a toda la población londinense) como nuestro héroe de la Justicia.

Esto es mucho más que un cómic. A medio camino entre el arte por el arte y el arte propagandístico, V de Vendetta tiene potencialmente una función orgánica, busca provocar una reflexión, la búsqueda de la libertad a través de la conciencia crítica de la humanidad; una llamada de atención del autor para que nos andemos con ojo.


"¿Querías matarme? Bajo esta capa no hay carne ni huesos que matar. Sólo hay una idea. Las ideas son a prueba de balas"

sábado, 21 de marzo de 2009

Pelis: Watchmen


En teoría, llevar al cine el mejor comic de la historia (en el que se muestra la corrupción de la humanidad a través de una sociedad alienada, en la que superhéroes y hombres caminan de la mano hacia la destrucción total) era como pedirle a un presidente del Madrid que se comportara como una persona normal, o en otro orden de cosas, intentar hacer un videojuego de los Diálogos de Platón. Misión imposible, vamos.

Esa sensación se confirma nada más empezar a ver la peli. La complejísima estructura de la novela gráfica en la que las distintas partes de la historia son doce arcos narrativos conceptualmente unitarios que van confluyendo hacia un final antológico (que por cierto el director se pasa por el forro para hacerlo "más entendible", razón bastante discutible), no funciona al ser llevada al celuloide, simplemente por que no es posible. Una serie puede. Una única película, no.

Y eso que Snyder lo intenta. Está hecha con mimo, se cuidan los detalles visuales y la peli goza de unos encuadres perfectos, al usar el propio cómic como storyboard. Pero puede que esa obsesión suya por ser fiel a la novela gráfica acabe jugando en su contra. La película termina siendo un desastre narrativo, víctima del propio lenguaje de Watchmen (arranque-paro-arranque-paro), con lo que, por supuesto, acaba careciendo de cualquier atisbo de ritmo cinematográfico.

Otra gaita es la construcción de los personajes. Mientras que en el cómic, El Comediante, Dr.Manhattan, Ozymandias... tienen una fuerza vital inmensa; en el film no se logra ni por un momento, demostrando que si bien Snyder es un as para conseguir imágenes modernetas, es bastante inútil a la hora de dirigir actores. Quitando a Roscharch (grandioso), el resto de superhéroes no conectan con el espectador.

Con todo esto, Watchmen no consigue sus objetivos. Ni es una película palomitera ( por mucho que el director se empeñe en meter ostias como panes y hacer que nuestros superhéroes sepan kunfú, la mayor parte de los no iniciados se aburrirán como ostras en buena parte del asunto; esta peli es demasiado contemplativa para convertirse en un blockbuster), ni, por supuesto, alcanza los cotas de genialidad del cómic, (y por lo que no contentará a los seguidores de la obra de Moore y Gibbons).

Valoración:

a) No he leído el cómic. Tio yo que tu pasaba de verla. Watchmen no es una película de acción, y posiblemente te aburrirás bastante. Para ver hostias ya está Steven Seagal. Eso sí, si tienes ganas de conocer la historia (que deberías, deberías), mejor píllate el cómic y flipa. Un 5

b)Soy fan. Siendo para mi, imposible una adaptación óptima de Watchmen, seguramente ésta sea la mejor posible. Los problemas que tiene los tendría con cualquier otro director (salvo lo de la profundidad en los personajes), y hay que reconocer el mérito que tiene apostar por esta historia, defenderla delante de los grandes estudios, y no pervertir su espíritu. Un 7