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jueves, 22 de marzo de 2012

Pop.1280 (2012) The Horror


El que tu grupo lleve por nombre una alusión a una novela negra acerca de un policía asesino, no necesariamente implica que tu música vaya a ser una equivalencia sonora a un rodillazo en la boca, pero francamente, a nadie le va a sorprender cuando así sea. Aquí todo es crudo y mal encarado, el perro enseña los dientes en cada canción, y no hay el menor resquicio para coger aire, aquí el ataúd es siempre más pequeño que la última vez que estuviste en él, y no esperes que eso cambie. 

Desde mi punto de vista, si Gaspar Noé hiciese una película producida por Jess Franco (aunque a estas alturas dudo que este señor esté para muchos trotes) acerca de aquella romántica etapa de la Revolución Francesa en la que la hoja de la guillotina se pasaba más tiempo en movimiento que en reposo, seguramente se le colasen varias canciones de The Horror a lo largo del metraje.

Bodies in the dunes, por ejemplo, podría ser perfecta para una escena en la que el protagonista, con la cara congestionada por el miedo, intenta evadir a sus captores en la fría y pútrida noche parisina. Sin conseguirlo. Beg like a human sería lo que sonaría en su celda mientras al pobre desgraciado se le caen las paredes encima y la desesperación lo corroe por dentro hasta hacerlo vomitar. Burn the worm sonaría en la delirante y repulsiva escena final donde a nuestro infortunado personaje le rebanan la almendra tras una angustiosa espera al pie del cadalso, rodeado de un obsceno montón de cabezas cercenadas mientras la multitud le escupe y le grita. Y así unas cuantas más.

Es una auténtica pena que este cruce entre Killing Joke y The Birthday Party sea tan irregular, porque si bien el cóctel funciona en la mitad del álbum, la otra mitad te deja con la sensación de que alguien se ha pasado metiendo relleno, como si la mitad de la paliza te la hubiera dado un profesional y la otra mitad simplemente el primer perturbado que se te cruzó por la calle.

En definitiva, el disco tiene sus altibajos, pero hay algo tan oscuro, cáustico y peligroso encerrado dentro de él, que ante la improbable tesitura de que le hagan una película vale la pena darlo por bueno.

Canciones destacadas: Beg like a human; Burn the worm; Dogboy y Bodies in the dunes.

Le ponemos un: 7,25




viernes, 12 de febrero de 2010

Pelis: "Un tipo serio" (2009) Joel y Ethan Coen


Larry Gopnik tiene un trabajo normal. Larry Gopnik tiene una familia normal. Larry Gopnik no tiene especiales ambiciones. Larry Gopnik es un buen judío, respetuoso con las tradiciones. Larry Gopnik se conforma, es buena persona y justo con sus hermanos. Larry Gopnik es, en definitiva, un tipo serio. Pero a Larry Gopnik las cosas no le van bien. Y el bueno de Larry Gopnik quiere respuestas, y nadie se las da.

¿Estamos ante el trabajo más personal de los hermanos Coen? Realmente la historia no tiene nada de espectacular, es una historia íntima, de un hombre que busca respuestas para no perder la cabeza, al que se le cae su ordenado mundo encima y no sabe ni puede reaccionar. Pero la cuestión es el "como". Y es ahí donde destaca especialmente.
Claro, no estamos hablando de unos aprendices, ni de unos simples artesanos. Esta gente sabe hacer películas y sabe hacer que se note que son suyas. Porque hay mucho Coen aquí, quizás para alguna gente hasta demasiado. Las pequeñas cosas se estirán hasta el absurdo, los largos planos de surrealismo con música psicodélica se multiplican y la vida cotidiana nunca pareció algo tan exageradamente estúpido. Según pasan los minutos, Larry nos da entre pena y risa (o penarisa, asi mezclao) con su cara de perro perdido, sus agobios, sus gritos y sus súplicas. El adolescente porreta y amante de los Jefferson Airplane se te hace de lo más simpático, y la mujer y su amante sacan de quicio. Realmente, te puedes sentir como se debe de sentir Larry, sin intender un carajo de lo que pasa a tu alrededor. No entiendes nada, y buscas el porqué de todo este caos llamado vida, pero no hay respuestas. Y esta es, si es que hay alguna, la gran moraleja de la película.

Como el relato de los "Dientes del gentil" o la extraña (pero apasionante) historia con la que abren la película, nada tiene respuesta, o si la hay, es dificil que alguien la haya encontrado. Larry va de rabino en rabino preguntando porque todas las desgracias parecen ocurrirle a él, que es un tipo serio, que nunca ha hecho daño a nadie. ¿Que quiere decirme Dios con todo esto? "¿Que significa esto, rabino? ¿es una señal?(...) ¿Está la respuesta en la kabala, en la toráh? ¿O no hay respuesta porque no hay pregunta?", que diría el gentil de la historia.

Sin ser una gran película, ni especialmente impresionante, si que es profunda, agradable y muy personal, con un punto marciano de lo más genial y, sobre todo, divertida.

Un 7`5

domingo, 3 de enero de 2010

Libros: "El lobo estepario" (1927) Herman Hesse

"Usted quiere morir, cobarde, pero no quiere vivir"

Tenía el año pasado una asignatura (mú chula y mú jodida) que se llamaba psicología de la personalidad en la que, antes de meterte a hacer todos aquellos trabajos, tests e investigaciones te proponían una cosa. Un intento de hacer psicología literariamente.

Porque, como creo recordar haber leído en un manual de esa asignatura, "los psicólogos intentamos hacer de forma científica lo que los artistas hacen por intuición". Claro, te lo tomas un poco a coña, sobre todo cuando te pasas semanas escribiendo intentos de descripciones sin llegar a ningún lado.

Bueno, más que hacerte gracia, te toca los cojones. Pero ese no es el tema, y no me quiero desviar. Sigo creyendo que el que escribió aquel primer tema estaba pensando en este libro.

Al fin y al cabo, todo lo que nos enseñan a intentar abarcar de manera racional, con la estadística, método científico y su empirismo con tendencia obsesiva está en este libro siguiendo la irracionalidad más pura jamás utilizada. Pocos (en mi humilde opinión) han alcanzado una consciencia mayor del alma humana que el amigo Hesse. Harry "lobo estepario" Haller tiene ganado un puesto de honor en el cielo de los tipos literarios, aquellos que trascienden lo puramente novelístico para llegar a convertirse en tan o más reales que las personas que conocemos.

Esos Hamlet, Edipo, Quijote, Madame Butterfly, Werther etc, etc. Hablamos, al fin y al cabo, de una novela mayor, una auténtica obra maestra, que utiliza maravillosamente un vanguardismo genial, un ritmo narrativo impecable, impregna todo de una filosofía de muy altos vuelos y de metafísica de la buena, pero que, sobre todo (y esto es muy importante) sabe de su grandilocuencia y se ríe (a parte de todo) de sí misma.

En esta continua lucha, este poner a cada uno en su lugar, esta contradicción innata pasea por las páginas de la novela de principio a fin. El mundo en el que se mueve Harry no es un mundo "real", si no una mezcla, una expresión de su alma caótica en la que no solo dos entes luchan (no estamos hablando de Jekyll y Hyde) si no mil millones están en continua e infinita guerra hacia ningún sitio.

El camino que le lleva a ser consciente es representado por una historia que si bien parece a veces real (mágicamente hablando) se puede tomar con facilidad de forma simbólica, como un camino interior autoconsciente representado para mayor digestión en una historia, en un cuento, en un mito. Todos los personajes secundarios, no son personajes como tal (al menos asi parecen) si no comparsas, partes del propio Harry que se proyectan sobre el mundo y le acompañan, o le guían.

Al aceptar este juego de espejos, este surrealismo tan maravilloso, este libro se convierte en una buena experiencia que, sí eres suficientemente receptivo, puede llegar a ser algo importante en tu vida.

No voy a entrar en un sesudo análisis de la historia, simbología y significado, porque para empezar ni sé, ni tengo ganas, ni nadie se molestaría en leerlo, así que mejor lo dejo aquí, las cosas en el aire, pero con la convicción de haber dejado claro clarisimo lo mucho que me encanta este libro.

Sí, me encanta. Lo repito y lo volveré a repetir.

Es un bendito libro de autoayuda para filósofos, intentos de tal, antisistema, perroflautas, burgueses hipócritas, cobardes y "americans beautys" en general y cualquier persona descontenta de sí mismo o del mundo que le rodea. Y que le den bastante a Paulo Coelho.

Y claro, volviendo a las viejas costumbres
pues obra maestra y que agusticomequedao.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Libros: "La muerte en Venecia" (1912) Thomas Mann


“Y como, tantas otras veces, se dispuso a seguirle”

Pocas veces he leído una novelica tan corta, de apenas unas 160 páginas (una minucia vamos, una risa), que da para tanto. Vamos, se podrían hacer cátedras, discursos, debates sobre ella y sería un no parar que nos no llevaría a ningun lado.

El planteamiento es sencillo: un maduro escritor, ya en la “recta final” de su vida, con el paraíso académico ganado y el aplauso de su gente más que merecido, se encuentra a sí mismo totalmente reseco, sin inspiración. Para intentar solucionar esto, decide ponerse en marcha, a viajar a una de sus ciudades favoritas que no es otra que Venecia. Al llegar allí, y alojarse en un lujoso hotel (por supuesto, todo muy burgués y muy bien preparado) el panorama que se le presenta es de todo menos alentador. La ciudad se halla al borde de una gran epidemia (de ahí el título) e inmersa en una grisacea existencia de mal olor, muerte y calles desiertas. En su gran castillo de oro, luchan por ocultarle esta realidad, faltaría más, no vayan a perder a su adinerada clientela. Pero él, siente la necesidad de enfrentarse a la realidad, de conocer la verdad ocultada. Aparte de este tremendo marco, aparece un elemento descandenante y turbador, un bello muchacho que capta su atención desde el primer momento, y que le empuja a una pasión suicida que sus anticuados principios no pueden permitir.

De todo su complejo simbolismo podemos sacar dos elementos fundamentales, que llevan el peso de la novela: la Venecia decadente y el amor prohibido, pedófilo y, al fin y al cabo, gayer. Estas dos disonancias chocan cruelmente con la mente amueblada del protagonista, arrastrándolo
en una vorágine que, por supuesto, tendrá resultados trágicos. El enfrentamiento con la realidad, con ese lado “oscuro” que intentó negar durante toda la vida no puede traer nada bueno.
Al fin y al cabo, esta lucha entre buscar el escondite en la torre de marfil o intentar llegar hasta el final de todos los planteamientos es algo relativamente común en los autores de principio de siglo, que tan pronto se desencantaron (y desencantarían aún más) del mundo en general con la crueldad, violencia y muerte que asolaría Europa a principios del siglo pasado. Era una época de inmoralismo, de destrucción y de violencia, y todos se intentaban aferrar a algo, a lo que fuera. Era la época, al fin y al cabo, en la que la sociedad se miró al fin al espejo sin ninguna máscara y desde luego, no le gustó lo que vió.
Thomas Mann quizás fue de los autores que mejor recogió está caída a los infiernos, dotándola de una fuerza y una capacidad poética y evocadora que solo un buen alemán sería capaz. Las reflexiones racionalistas ya se las dejaría para sus amigos los gabachos, que tan bien las hacen.

Porsupuesto, este es un tema atemporal, tanto de manera personal como social

Por esto y por su belleza
Este libro se merece un 9

domingo, 15 de noviembre de 2009

Pelis: "Toda la culpa es de mi madre" Cecile Teleman (2009)


Lo primero es lo primero: en serio, quiero conocer a la gente que se dedica a doblar los títulos de las películas. Menudos cachondos mentales. Alguién que saca de un sencillo "Tengo algo que decirte" un "Toda la culpa es de mi madre" tan cañí y almodovariano , debe ser un compañero bastante ideal para una tarde de cañas.

El caso es que un viernes fastidiosamente lluvioso se me ocurre ir al ciclo este de Cineuropa. Y porque ya había quedado y me tenían las entradas, que si no iba a ir su padre. Llegué empapado, de mala leche y con otro paraguas de los chinos que acabó en la papelera. Bien empezamos.
Con todo y con eso entramos y bueno sí, hay que decirlo, el Teatro Principal mola, tan entrañable y pequeñito. Como en familia.

Y claro, la pélicula comienza, todo muy a la francesa con esa musica tan grandiosa y un drama que ya se empieza a perfilar. Problemas de drogadicción, abortos, madres mantis, hijos que cargan con el sueño de sus padres, padres aburridos y podridos, cuarentones cansados de una vida gris. Maaaadre mía. Que depresión.

La trama se va a dibujando, no sin sorpresas. Si bien se le ve pronto el plumero como tragedia a la vieja usanza, con simbolismo psicoanalista incluído (un poco chapucero, todo hay que decirlo), hay sitio para buenos diálogos de humor inteligente, bastante cinismo y algo de ironía que sin ser gran cosa, quita carga a la pélicula. Pero claro, el drama gana SIEMPRE y las situaciones telenovelescas se van multiplicando por la película, todo andando hacia un clímax que, si bien resuelto, se cae por previsible y por buscar con obsesión una emoción que no acaba de llegar. Y si llega lo es por la cercanía que despiertan los personajes y por una historia que, si les quitas los artificios se hace muy cercana, pero no, desde luego que no porque hayan recargado todo con una orquesta sinfónica y muchas cuerdas, trombones, pianos y la de dios es cristo. Que grandiosidad más cansina.

Una película fastidiosamente francesa, cursi, épica y profundisima (¿?), tanto es que hay que tomarsela un poco a la ligera, que si no empacha. Si la disfrutan con calma, tomando parte de la historia y sus demasiados increibles giros argumentales, como cuestiones simbólicas, pasarán un buen rato. De lo contrario, lo pasarán canutas, les aviso.

Aún así es una buena película, con mucha clase, con unos actores elegantes y acertados y con una Charlotte Rampling comiéndose al todo el que se atreva a compartir plano con ella. Que grande es esa mujer.

Quizás solo por eso y por sus diálogos rozando la genialidad, se merezca un 6`5

lunes, 9 de noviembre de 2009

Discos: "Cosmic Egg" Wolfmother (2009)


Sí, yo fuí de esos que en 2004 (dios, que lejano me parece) flipó en colores con el debut de estos australianos tan rockeros y setenteros. Claro que yo, de aquella, siendo un chavalito de 14 años, flipaba en colores con bandas como Led Zeppelin, Black Sabbath, Deep Purple, The Jimi Hendrix Experience, Free o Cream. Que no es que no me sigan encantandocon , pero que le vamos a hacer, mi lado más rockero ya lo he dejado atrás.

Y es que al fin y al cabo esta banda esta claro que va dirigida a la gente que siente nostalgia por esos grupos, por los riffs duros de Tommy Iommy, los galletes de Robert Plant o los solos onanistas de Ritchie Blackmore. Y de eso hay mucho (y más) en este disco.
Tenemos canciones que suenan a Led Zeppelin por los cuatro costados ("White Feather"), tenemos riffs duros, durísimos ("10.000 feet") y tenemos bajos pantanosos que recuerdan hasta el plagio a Black Sabbath ("Sundial"), tanto que te hace replantearte seriamente si esto es un grupo verdaderamente creativo o nada más que el eterno revival para nostalgicos .
Si bien en el primer disco teníamos temazos cuasi atemporales ("The Joker and The Thief", "Woman") parece que en este han tirado de influencias, han alargado el filón hasta el paroxismo e, incluso, la han hecho más accesible.
Y decir eso del segundo disco de un grupo pues no, no es nada bueno.

Porque realmente con este disco no inventan absolutamente nada, nisiquiera dentro de su rollo de no inventar nada. Hay buenos temas, nadie lo discute. Sobre todo en la segunda mitad... Pero no hay ninguna canción que me destaque especialmente, ninguna que me den ganas de repetirla hasta la saciedad como si pasaba en el primer LP. Puede ser que hayan esperado demasiado tiempo, puede ser que me haya pillado ya en mala época o puede ser que no haya llegado a entender su propuesta.
También puede que estos australianos nos estén tomando el pelo.
Decidan ustedes.

Se llevan el 6.5
y gracias

Escuchar preferentemente: Si tienes ganas de rock and roll a la vieja usanza. Pero para eso escuchen realmente rock and roll de la vieja usanza.
Destacan: "Violence Of The Sun", "10.000 feet", "New Moon Rising"...La portada

lunes, 2 de noviembre de 2009

Pelis: "Berlin Calling" (2008) Hannes Stöhr


De buenas a primeras, si se quiere, se podría definir Berlin Calling como la historia de un DJ desfasado; como un retrato sin moralinas del consumo de drogas a largo plazo, o hasta como la banda sonora de una autodestrucción anunciada. Y algo de todo eso hay, y parecerá que no, pero se presenta sin imposturas y de modo sincero. Y el resultado es competente, bastante competente.

Dj Ickarus está en la cima, en ese punto exacto del que es tan fácil caerse y en el que te mantienes sobre el alambre, hasta que tú mismo, dejándote llevar, te encargas de cortarlo. Entre ketamina, coca y anfetas, este antihéroe observará (y tomará parte) en el desmoronamiento de su antigua vida, pasando de una situación tangible y real a una batalla contra su abotargada y confusa mente, entre salida y entrada en pulcros y caros psiquiátricos.

La película crea un interés por el devenir de los acontecimientos, con un protagonista impredecible que provoca sentimientos encontrados en el espectador, y eso es de agradecer. A ritmo de electrónica (en la mayoría de casos) de la "escuchable", y con un cierto tono objetivo y distante, pero peculiarmente cálido, Berlin Calling es una película con virtudes, que realmente no trata de convencer a nadie de nada, aunque diga claramente lo que busca decir.

Good choice.

Un 7,25 o quizás un poco más.




Luvchenko

miércoles, 28 de octubre de 2009

Discos: "Wider" Tender Forever (2007)



Me entero por Desconcierto que Tender Forever se van a pasar por Vigo y por Ferrol (Del Caudillo, para los amigos) el mes que viene, así que, he pensado yo, que sería una buena ocasión para hacer una crítica de su segundo y último disco hasta la fecha, "Wider", que a mí me mola un huevo y 3/4 partes del otro.

Porque qué disco. Una sutil mezcolanza de cantautora pop (que tan de moda está ahora) con música electrónica minimalista, añádanle unas pizcas de melancolía, otro poquito de pop brillante y muy buenas melodías de las de toda la vida, adobado con unos toques afrancesados que tan bien quedan siempre y !voilá!. Un disco tranquilo, reflexivo, que quizás no tenga ningún temazo instantaneo (aunque a mí el "Tiny Heart and Clever Hand" me encantó a la primera escucha) pero que gana y mucho, escucha tras escucha. Realmente, es un disco con muchos matices, muy trabajado. Si escuchamos con atención las canciones una y otra vez podemos encontrar cosas que se nos escapan o pueden producirnos reacciones algo distintas. Es en fin un disco no apto para consumo rápido, que merece una escucha relajada y concentrada.
No digo esto porque suene especialmente complejo, por no lo es. Al fin y al cabo, no es otra cosa que pop del de toda la vida, de ese que tiene algo especial, pero es que detrás de esa aparente sencillez, se esconde quizás mucho más de lo que se pueda pensar. Todo es cuestión de empatía, paciencia y pillarle el gusto.
Para rematar la jugada, la chica es de lo más maja, tiene unas pintas andróginas de muchachito (o de lesbiana, según se mire) y es todo un personaje encima de un escenario (vean el video). Además cuida mucho la parte gráfica del asunto y tiene fotografías que son una preciosidad.

Es en fin, un disco que sin llegar al sobresaliente, se hace querer, y pronto, si se da la oportunidad, os encontraréis dándole al replay sin poder parar.
Démosle un 7 y tan contentos

Destacan: "Hoy many", "Tiny Heart And Clever Hand", "Heartbroken Forever"
Escuchar preferentemente: sentado comodamente en alguna mecedora, a poder ser en un porche o terraza.

Descarga directa



lunes, 26 de octubre de 2009

Discos: Dead Man`s Bones


Imaginense un teatro de los de antes. Con sus butacas forradas, sus palcos, sus lucecitas tenues, su telón de terciopelo rojo y esa decoración tan barroca y efectista. El silencio por los pasillos y en el foso de la orquesta, y un botones de chaqueta deshilachada y gastada por demasiado uso acompañándoles por los pasillos, largos y ensombrecidos, hasta que les señala un sitio y ustedes se sientan algo intranquilos. Miran a un lado y al otro y ven que están solos. El espectáculo va a empezar y están solos en el enorme teatro. De repente, el telón se abre, lentamente, y aparecen bajo unas luces algo insuficientes un enorme coro de niños disfrazados de zombies, brujas y demás criaturas extrañas. No se mueven, ni hablan entre ellos. Un tipo, silenciosamente, entra en el escenario en chaleco de traje y mangas de camisa, y se sienta con calma frente a un piano de pared. Comienza a tocar muy suave en el piano acordes bastante oscuros y los niños, perfectamente sincronizados, le acompañan.

¿Imagen inquietante, verdad?
Pues ojalá se pudiera vivir así un concierto de Dead Man`s Bones, no habría forma más maravillosa para captar toda la magia de este disco. Vale que musicalmente no es nada nuevo bajo el sol (lo fácil es compararlos con Arcade Fire) pero es que este grupo de Ryan Gosling (muy buen actor, por cierto) tiene suficiente encanto como para enganchar a la primera escucha. Esas letras sobre zombies, esa ambientación de pesadilla infantil, el impresionante coro de niños, esos pianitos y organos tan de iglesia y la voz del bueno de Ryan, tan oscura y expresiva, se unen para crear un señor disco. Ahí tienes verdaderos ramalazos de buen pop gótico (In the Room Where you Sleep), doo-waps que suenan de lo más inquietantes en sus voces (Paper Ships), algunas canciones bastante acojonantes (Lose your soul, Flowers Grow Out My Grave) y en definitiva un disco muy recomendable para niños, padres, abuelos y prejubilados.

Gusta, como a casi todos les gustaba la Familia Adams o una buena peli de Tim Burton. Lo gótico-naif mola, hay que reconocerlo. Y este disco, pese a hacerse repetitivo en su formula y en su duración, se puede conventir con facilidad en esos discos favoritos que escuchas con cariño, con ese afecto que solo lo que es verdaderamente especial puede conseguir.
Le doy gustosamente
Un 7`5

Destacan: "Lose your soul", "Pa pa power", "In The Room Where You Sleep"
Escuchar preferentemente: De paseo en un cementerio, buscando un cadáver para hacer malvados experimentos con el.



No lo tengo para descargar, pero lo pueden escuchar enterico en Spotify

domingo, 18 de octubre de 2009

Discos: "Tarot Sport" - Fuck Buttons


Con lo fácil que es y lo difícil que lo hacen algunos a veces.

El primer disco de Fuck Buttons, Street Horrrsing, era un álbum por momentos áspero y abrasivo, por momentos con destellos de genialidad a caballo entre el space pop y el noise más accesible. En Tarot Sport, se han puesto sus mejores galas, y han subido un nuevo peldaño. El resultado noquea al más pintado.

La fórmula se repite aquí pero limando las asperezas del pasado, y así, las canciones se componen de capas y capas de sonido que sedimentan unas sobre otras, para después estallar en una supernova de resultado tan hipnótico que ni siquiera te das cuenta de cuándo acaba una canción y empieza la siguiente.

Aún estando todos los cortes a un nivel altísimo, la estrategia de los de Bristol ha sido la de alternar las mejores canciones con las menos malas. Y así el disco abre con Surf Solar, que tarda lo suyo en arrancar, pero que te deja clavado al asiento, con unos sintes tan pegajosos que hasta se pueden tararear. La tercera es The Lisbon Maru, con percusiones que llaman a la batalla, y ya al final cierran con Flight Of The Feathered Serpent, que recuerda seriamente a Animal Collective, y que no por ser electrónica deja de ser cálida. Más bien al contrario.

El otro día había quedado con unos amigos, y justo antes de salir me puse Tarot Sport para ver qué tal. Llegué tarde, pero valió la pena.

Un flipante 8,5

DESCARGA DIRECTA

Destacan:
"Surf Solar", "The Lisbon Maru" y "Flight Of The Feathered Serpent"

Escuchar preferentemente: Para flipar como un cosaco, en casa, en el trabajo, o en la iglesia, qué más da.




Luvchenko

miércoles, 14 de octubre de 2009

Conciertos: Los Planetas en Lugo (11 - 10 -09)


Reconozco que daba mala espina enfrentarse a aquello. Habiéndolos visto hacía dos años y teniendo en cuenta que su fama les precedía, un concierto de Los Planetas no era el lugar más apropiado (a priori) para recuperar la fe en los de Granada.

Me como mis palabras. Y tan contento, oigan.

Empezaron remolones, haciéndose de rogar, con varios temas de los "tranquilos". Que si Ya no me asomo a la reja, que si Nunca me entero de nada o Si me diste la espalda. Incidiendo con ganas en La leyenda del espacio. Y eso está muy bien. Es una de las caras de Los Planetas, y a mí en casa me encanta escucharlas, pero en un concierto el cuerpo me pide acción, sobre todo sabiendo lo que tenían en la recámara y parecía que no querían sacar a pasear.

Y de repente, como alma que lleva el diablo, dieron un golpe en la mesa con Deberes y privilegios y se convirtieron en Usain Bolt. Y ahí nos rompieron a todos la cadera.

¡Madre mía, qué ristra de temazos! Y eso que se dejaron Cumpleaños total o Qué puedo hacer, pero qué coño importará, con toda la artillería que anduvieron trajinando es como si te ligas a Heidi Klum y te quejas porque Sienna Miller no te hace caso. Pues tampoco te vas a morir.

Hubo momentos álgidos para todos los gustos, con buen sonido, la banda engrasada y un Florent que "iba a tope". Incluyendo esa encantadora versión de Pink Floyd hecha en solitario por J mientras le arreglaban la bataca a Eric, y los dos bises seguidos.

Los Planetas son ese primo tan majo que se desfasa casi siempre que puede, y a veces se pasa de flipado, pero al que sigues teniendo en un pedestal. A veces sale cruz; el otro día salió cara, y lo bordaron.

Y eso lo hace aún más grande.

Un puto sobresaliente de concierto.

martes, 13 de octubre de 2009

Libros: "El gran Gatsby" (1925) F. S. Fitzgerald


Antes de nada, un aviso para despistaos: este libro tiene peli. De hecho 4. Así que si quereis eliminarlo de vuestras bibliotecas personales o no leer esta crítica o votarme con un ANDA PÍRATE (así, con mayúsculas) lo entenderé. Incluso lo aplaudiré.
Para los rarunos que aún sigan leyendo, ahí sigo.
Bien.

Los años 20 en EEUU. Que grandes desconocidos. Todos sabemos que era la época de los collares largos, de esos peinados tan chulos, del jazz, que todo era bonito y hermoso. Que todo era felicidad y maravilla. ¿Para todos? No, para todos no. Porque también era la época del racismo, del clasismo, de una aristocracia WASP que dominaba todo y que no soportaba a entrometidos. Era la época de las leyes para la eugenesia negativa (en muchos estados aún presentes hasta hacebien poquito) y del odio visceral hacia todo aquello que no fuera blanco, anglosajón y protestante. Un preludio (claro, clarísimo) de lo que poco después pasaría en Alemania. A otra escala, claro.
Pues bien, en esta época sitúa el bueno de Fitzergald a su extraño héroe, el Gran Gatsby. Un tipo raro, que nadie sabe de donde sale (cuando los orígenes lo eran todo y el arbol genealógico estaba bien enmarcado en todos los salones) y que, con oscuras artimañas, se hace un sitio entre esta élite, ganándoles la partida en su propio terreno. Motivado por una sola cosa. El amor.
Que bonito ¿verdad? A la manera que ya hicieron otros (Flaubert, Tolstoi) F.S desgrana, despedaza al héroe romántico de toda la vida, quitándole toda la idealización que alguna vez pudo tener, dotándole de humanidad y bajezas, de muchas miserias pero (como el mismo diría) aún con todas sus mierdas, poniéndole muy por encima de esa élite mugrienta y rancia que se las da de refinada.

Considerándolo a la vieja usanza, este libro es el retrato de una generación. Pero para mí es más que eso. Mirándolo desde el punto de vista del hombre contra el mundo (no deja de ser una tragedia a la a griega) y del punto de vista del autor (un auténtico vividor), esta historia no es otra cosa que la historia de un chaval que, movido por un ideal (puro, justo o injusto, que más da) se enfrentó a todo lo establecido, aprovechándose de las armas que le ponían a su alcance para al final, con su sacra ingenuidad, poder llegar a algo que ellos no podrán llegar jamás.
Pero claro, amigos, la vida no es una novela romántica y el santón de Gatsby se encuentra (demasiado pronto) con la cruda realidad. Y el final (aviso, no es un spoiler) será tan trágico como la ocasión se merece.
Y que nadie me diga que no parece la historia de Mario Conde. Angelito.

Un 8`5
muy bien merecido y un aplauso mú grande para los héroes románticos

sábado, 10 de octubre de 2009

Nacho Vegas en la Sala Capitol (Santiago de Compostela, 9-10-2009)


La redacción (casi) al completo de Cierraelmaletero y unos buenos amigos para animar el cotarro asistimos a ver al amigo Nachete con ilusión y motivos fundados para creer que ibamos a ver un gran concierto. Y así fue. Lo vimos (VAYA si lo vimos).

Quitando hierro a los distractores, que eran bastantes, a saber: el pelo imposible de Abraham Boba , la cara de capullo que se le pone a Xel Pereda al tocar , un público que coreaba casi todas las canciones (lo que no se puede negar que molesta un huevo y parte del otro) o los tranquilos y generosos en duración parones entre canción y canción, fue un buen concierto. Porque sí. Porque hoy día, este señor, casi sin despeinarse, puede hacer que tararees, que te emociones, que des palmas con cara de gilipollas, que se te ponga la carne de gallina o que te rías con sus (curiosos) chascarrillos con los que de muy vez en cuando ameniza el ambiente. Tengo que decir que hoy día en la escena musical es muy complicado encontrarse a alguien capaz de dominar la carga emocional del público de esta manera. Y ayer, pese excepciones, parece que nos quería hacer pasar un buen rato.
Las canciones que tocó así lo atestiguan, ya que excepto en algún que otro momento intimista (ese brutal comienzo con "Ocho y medio"), tiró de la parte más rockera de su repertorio, haciendo que (!incluso!) la gente se permitiera algún que otro bailoteo. Porque esa es otra. Lo feliz, saltarín y cantante que estaba el público. Vamos, que depresión cero, amigos.

Puede ser este un análisis un poco facilón, ya que no se puede olvidar la tristeza inherente de algunas otras canciones como "Días extraños", "Detener el tiempo" o "Maldición", que, si bien, no te hunden en la más mísera de las miserias, no dejan de llevar de la mano a un estado de melancolía reflexiva o la crueldad brutal de "Morir o matar", que supuso uno de los momentos álgidos del concierto. Pero es que la sensación final y, el (tengo que decir) craso error de romper el ambiente entre canción y canción con pausas excesivamente largas hicieron que el subidón y la ironía vital vegasiana (representada en su grandeza en "El hombre que casi..." y "Nuevos planes...") ganara a la depresión y todos salieramos del concierto con una sonrisa tranquila marcada en los labios. Es que acabar con "Perdimos el control" es mucho decir, si hasta salimos con ganas de marcha. Y eso que Nachete tiene fama (ganada) de cantante deprimente... Que bueno es, el cabrón, y que amplio es ya su repertorio.

Por su riqueza, su potencia y su carga emotiva
se ha ganado a pulso un 8

viernes, 2 de octubre de 2009

Discos: The Raveonettes - "In and out of control"


Esto viene que arde.

Los Raveonettes siguen una línea continuista respecto a trabajos anteriores. Ahí está ese regusto cincuentero barnizado de shoegaze y bonitas melodías, como Jesus and Mary Chain con las Ronettes de teloneras.

Pero a pesar de repetir tan contundente fórmula, firman aquí su disco más pop, y para mí (y para ellos), su mejor producción hasta la fecha, a la altura del Pretty in black, que también era un álbum de quilates.

Abren simbólicamente con Bang!, un tema que bien podrían haber firmado Mates of State, con un estribillo luminoso como no les recuerdo. Gone Forever son puros Smiths sólo que con guitarras más sucias y un solo casi spaghetti, Break up girls es un alud de sonido como marcan los cánones aprendidos de MBV, pero sin perder la personalidad. D.R.U.G.S. tiene unos "ooohhss" voladores de magistral efecto y un estribillo que suena, a su manera, a Police (!)... un global que suma más que sus piezas por separado.

Leí por ahí que el álbum podría resultar plano, pero tal y como yo lo veo, con In and out...los daneses tienen artillería para incendiar Copenhague hasta los cimientos. Y eso no creo que sea precisamente porque el disco es plano.

Y eso vale un 8,5.

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Destacan: Bang!, Gone forever, Suicide, Breaking into cars y Break up girls!

Escuchar preferentemente: Antes de salir de fiesta esto tiene que ser un melocotonazo de miedo, y si no, en casa creo que también se puede.




Luvchenko

lunes, 28 de septiembre de 2009

Series: Criando malvas


Que buen rollo da esta serie. Cuanto colorido, cuanto amor y amistad, que bonito y hermoso es todo. Ah, ¿pero no es una serie sobre un tío que puede revivir muertos tocándolos con su dedo? ¿sí? Ostia, que cosas.
En algo sí se podía resumir esta serie.

Un planteamiento muy original, una estética tremendamente cuidada (que sí, que recuerda mucho a Amelie o al Big Fish de Burton, pero que da igual) y unos guiones bastante bien montados que no caen (casi nunca) en la monotonía. Y, por supuesto, mucha imaginación, muchísima imaginación.
Porque claro, partiendo del argumento... a saber: un pastelero que tiene el poder de revivir muertos tocándolos con su dedo pero que, si los revive durante más de 60 segundos (los vuelve a matar si los toca de nuevo) otro ser cercano morirá por el revivido. Esto, que podía dar para muchas cosas distintas, dependiendo del enfoque (desde una peli de Cronenberg hasta una serie de la HBO), sirve aquí para una serie para todos los públicos, quitando muchas dosis de humor negro (que podía dar la historia, y a lo bestia), quitando peso a las reflexiones obvias sobre la muerte (que no, que esto no es "A dos metros bajo tierra) y quitando complejidad a las tramas (todo se resume a una sutil historia desarrollada y a tramas por episodio tan sencillas como entretenidas) por lo qué, lo que te sale, es una serie muy agradable, muy entretenida, que encantará a niños y a abuelos, a adolescentes y a cuarentones.

Porque, digamoslo así, hay de todo, pero de forma suavizada. Si quieres sacar conclusiones profundísimas, ahí las tienes. Si quieres pasar un buen rato, pues también. Si quieres darle mala leche y humor negro, más de lo mismo. Vamos como un 3 en 1 que, como los limpiadores del todo a cien, al final limpia un poco de todo pero un todo de nada.

No hay que olvidar que esta serie es del creador de la Familia Adams... (!amigo! Haber empezado por ahí)

Así que creo que se merece
un 7,
agradable, pero sin grandilocuencias.

P.D: Ojo al estilismo del pastelero y de la chica llamada Chuk. Enamorado me quedé de los dos.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Discos: ''Error de fábrica'' - PAL


Los de Toledo se olvidan del ruído para éste, su segundo álbum, lo cual en principio no es ni bueno ni malo. Si en ''Canciones hacia el fin de una especie'' todo parecía envuelto por una niebla sonora, digamos que para este ''Error de fábrica'' ha escampado.

La colección de canciones me parece realmente soberbia, y desde la primera escucha, la energía que desprende te atrapa.
Todo en este disco es directo. Los ritmos machacones de la batería se apoyan en unas letras claras y rabiosas que más que hacerte pensar te transmiten sensaciones, con frecuencia de furia.

A medida que van avanzando los minutos consigue que te vayas calentando y deseando que de una vez por todas estalle en algo ensordecedor. Esto nunca ocurrirá y es cierto que por momentos no puedes evitar una sensación de coitus interruptus, por decirlo de alguna manera (aunque no muy elegante, lo sé).

La comparación con Triángulo de Amor Bizarro parece obvia (aunque los gallegos ganen de calle. Sólo faltaba), sobre todo por la forma de cantar, que parece copiada. Pero a medida que pasan las escuchas logras ver este ''Error de fábrica'' como algo totalmente personal y genial.

Le pongo un 8'25 y me quedo más ancho que largo.

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Destacan: Hallazgos del último hombre, Campeón, La última letra del alfabeto, La república invisible.

Escuchar preferentemente: Si váis a tener alguna pelea, como escucha previa parece que puede ir bien.

Discos: "Humbug" - Arctic Monkeys


Alex Turner es un tipo con pelotas, eso es indiscutible. Siempre ha hecho lo que ha querido y cómo ha querido (y eso también incluye su sospechoso peinado).

Humbug
sigue la línea de Favourite worst nightmare. El tono crudo y las palabras certeras, los estribillos que aparecen donde nadie los espera, los medios tiempos y las líneas de bajo de ritmo marcial. La producción de Josh Homme y James Ford se entremezcla desdibujando la influencia de uno y otro, dando como resultado un conjunto compensado, desde Cornerstone, la canción más pop del álbum, hasta la rabia de Pretty visitors, donde Turner por momentos parece escupir las palabras, secundado por unos coros y un organo casi apocalípticos.

Entre medias, hay cabida para el ritmo maníaco de Potion approaching, para el obsesivo riff de Dangerous animals (muy similar a Teddy Picker), para la elegante Fire and the thud, (dedicada a la novia del cantante) cuyo estribillo se sustenta en las sinuosas modulaciones vocales, rompiendo al final del tema como olas contra las rocas, y hasta para ese pálido final que es The Jeweller's Hands.

¿Lo mejor del disco? Que hay que escarbar en él para cogerle el gusto y ya no soltarlo. Cada vez se hacen menos discos así, pero mientras tengamos a Los Monos Árticos, habrá esperanzas.

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Que sea un 8,25

Destacan: Crying lightning, Cornerstone, Pretty visitors y Fire and the thud

Escuchar preferentemente: Para quitarse cabreos de encima.





Luvchenko

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Discos: Julian Plenti - "Julian Plenti is... Skyscraper"


No está teniendo demasiado trascendencia el disco en solitario de Paul Banks (AKÁ Julian Plenti, como dirían en JNSP). Y sorprende bastante, la verdad, porque realmente es de lo mejorcito que he escuchado en lo que va de año. Duro, emotivo y con cosas que valen mucho la pena. Y no creo que la ceguera Interpol me impida ver el bosque.

Si hacemos una comparación con el pasado, estamos en las mismas de siempre. Cuando el cabecilla de un grupo saca proyecto en solitario, se le examina con lupa, para saber si ha sabido desmarcarse del sonido inicial, o bien ha metido la pata hasta el fondo repitiendo viejos esquemas que no trascienden. Pasa con todo cristo. Con Casablancas, con Turner y también en este caso. Y en general por lo que he leído, más o menos se ha llegado a la conclusión de que Banks tira por la tangente, dejando a muchos con el paso cambiado. Hay canciones que encajan dentro del ideario Interpol (Games for days, Only if you run o Fun that We have) y otras que parten de una clara renovación, en una vertiente más de autor (Madrid Song o Unwind).

Pero realmente este análisis es un poco cansino (e injusto). Mola más escuchar este J.P... is Skyscraper, como si no tuvieses ni idea de quien está detrás. Así la cosa gana mucho. Porque realmente la sucesión de emociones que invade todo el LP van desfilando unas detrás de otras, sin que tu puedas hacer otra cosa que saludarlas, y esperar a poner otra vez el disco para conectar con un universo bien creado, a través de ambientes densos, guitarras y un piano que crece en intensidad según avanzan las canciones y nos vamos sacudiendo las sombras.

Un buen disco, que crece con las escuchas, y que acaba provocando (es inevitable) más ganas todavía de que llegue lo nuevo de los neoyorquinos, que se espera para el primer semestre del 2010.

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un 8.5 más que merecido.



Destacan:
Only if you run, Unwind y Games for days

Escuchar preferentemente: Para ir calentando antes del próximo de Interpol



Series: En terapia


Que en este blog las series de la HBO son casi una religión, no es ningún misterio. Y con que razón.... Los cabroncetes están dejando en ridiculo a casi la mayor parte del cine internacional desde la pantalla pequeña. Que bien viene para quitar prejuicios y ensalzar este formato ya definitivamente.

Pues ahora la han vuelto a liar. En terapia, remake (se cuenta, se dice, se comenta) de una serie israelí (¿?) que si alguien tiene o sabe de ella por favor que me la pase. Pero vamos, viene a ser como con The Office. Que sí, que es un remake ¿pero a quien le importa?.

Volviendo al tema, que me desvío, la serie trata con muchísima originalidad el tema ya clásico de la psicoterapia. Desde Hitchcock y su Recuerda, la fascinación por el tan polémico psicoanálisis y de lo que en él surge ha sido continua fuente de inspiración para muchas buenas obras. Claro que aquí el tratamiento es radicalmente distinto. Me explico: no se esperen una serie con espectaculares flashbacks, sueños oníricos con cruel significado, revelaciones dramáticas que funcionan de climax ni, en general, cualquier otro truco narrativo. Aquí no hay nada de eso. El lenguaje es lineal, solo conocemos las historias de los pacientes por lo que ellos cuentan dentro de la clínica y, exceptuando dos o tres ocasiones puntuales, pocas veces veremos más allá de la susodicha. Conoceremos solo lo que el psiquiatra conoce, y, semana a semana, con un paciente cada día y el viernes la terapia del propio psicoterapeuta, iremos avanzando en un rico tapiz humano creciente en complejidad y en interés.

Porque... madre mía, que maravilla. Las historias, los personajes son tan verosímiles, tan realistas, que te parecerá de verdad estar allí con ellos, ser un psiquiatra más escuchando sus problemas. Las historias tienen idas y venidas y en una sola sesión de apenas 40 minutos que nos dejarán exhaustos, estaremos más atentos a la pantalla que si hubiera persecuciones sexo y tiros.

Ahí está el gran acierto de la serie. Sin artificios, simplemente con unos espectaculares guiones y unos personajes que enganchan, utilizando los movimientos de cámara solo para lo justo y lo preciso, consigue lo que al fin y al cabo todo el mundo quiere, engancharte al sofá, hacerte sufrir, hacerte reír y hacerte pasar realmente mal. Te alegrarás con ellos, tu empatía llegará hasta límites que pocas veces se han visto en el audiviosiual. Vamos una maravilla, cosa loca.


Ala, así que digo yo que

Un 8

Se merecerá.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Discos: Beck - "Record Club: The Velvet Underground & Nico"


Beck no es un tipo al que yo haya seguido mucho, y no por nada en especial, el tío tiene buenas canciones y todo eso, pero como que daba pereza. Pero claro, si te viene con lo que te viene, dile tú que no.

La idea es coger uno de los mejores discos de la historia y grabarlo en un sólo día y sin ensayos previos, a caraperro y con el machete entre los dientes. Y les sale, y qué bien que les sale.

Del Velvet & Nico no hace falta decir nada a estas alturas, es como hablar del tiempo en un ascensor: un clásico. Pero de lo que Beck ha hecho con él, el saldo se queda en que ha destrozado Heroin (hay que ser hijo de...) que ya sólo por eso es de suspenso, pero Venus in furs, Sunday morning y All tomorrow parties le han quedado como Dios manda. Y en Run run run hasta hay un tecladillo 8 bits tan bien puesto que parece que lleva ahí desde el 67.

Vale chaval.

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Ándale con el 8,25

Destacan:
Run run run, All tomorrow parties y Venus in furs

Escuchar preferentemente: Si tiene que ser un tío con nombre de ruso el que te diga cuando escucharlo, es que algo falla.




Luvchenko