_Obviamente, antes de que saquemos el tercer recopilatorio, y tras haber sacado el primero, procede sacar el segundo, y aunque lo saquemos dos meses más tarde de lo que corresponde, ya bastante es que esté aquí, porque si llega a ser por dos que yo me sé ya no había ni blog (y sí, estoy señalando con el dedo a dos tránsfugas cuyo nombre casi todos conocemos... y no me refiero a Xilo).
Pero dejando los resquemores a un lado, aquí tienen ustedes un disco con una selección ciento por ciento subjetiva acerca de qué temas fueron los más destacables de la última mitad del año pasado. Lo disfruten ustedes. Nuestro querido amigo Choni, en portada, ya lo está haciendo.
Tracklist: 01 - "C´mon" / The Soft Pack 02 - "Laura" / Girls 03 - "Hasta que el cuerpo aguante" / Dominique A 04 - "Nothing to hide" / Yo La Tengo 05 - "Trouble comes running" / Spoon 06 - "I can be a frog" / The flaming lips 07 - "Exploding head" / A Place To Bury Strangers 08 - "Two" / The Antlers 09 - "Mind movies" / Daniel Johnston 10 - "Youth and lust" / Cold Cave 11 - "Dreams comes true girl" / Cass McCombs 12 - "En el cementerio peligroso" / Lidia Damunt 13 - "Poison control" / Royal Bangs 14 - "Ton héritage" / Benjamin Biolay 15 - "I walk alone" / Music Go Music 16 - "Las inmensas preguntas" / Nacho Vegas
_Un magnífico DiCaprio encarna en Shutter Island a un atormentado detective en busca de respuestas. Respuestas a por qué una paciente de un psiquiátrico se ha esfumado sin dejar ni rastro; respuestas a por qué no parece haber nadie en la isla que no oculte algo; respuestas a preguntas mal formuladas, cuyo significado tenemos siempre delante, aunque no seamos capaces de comprenderlo.
La tela de araña tejida por Scorsesse es una trampa camuflada en la que entras, con cautela o sin ella, hasta no saber dónde estaba la salida, dudando incluso de que realmente haya una. Al principio las cosas están bajo control, la historia avanza diáfanamente, con la ilusión de que este o aquel detalle seguramente será bien ubicado dentro de poco. Y de repente, como si de arenas movedizas se tratara, acabas enredado en ese resbaladizo entramado que el de Nueva York ha tendido a tus pies.
Porque la atmósfera opresiva y el buen pulso en la dirección crean un agobiante in crescendo, idóneo para acompañar un menú compuesto de confusión y giros de guión que te dislocan la cadera, haciendo que dudes de todo y de todos, poniendo en duda incluso la misma locura.
Sin duda podrá objetarse que la historia es demasiado enrevesada, pero incluso esto se puede justificar gracias al desasosiego, la insania y la paranoia que supura la pantalla; gracias a la ornamentación de una película que no deja de tener la lógica interna de la demencia.
París bien vale una misa, y Shutter Island bien vale nuestra atención.
Al hacer una película/serie/libro sobre el mundo adolescente se pueden caer en dos fallos muy típico tópicos que marchitan la mayor parte de la producción al respecto hasta la fecha: Uno- Tratar a los adolescentes de gilipollas superficiales y proporcionar una obra a la altura de esa gilipollez superficial (vease cualquier serie española y la mayoría de las americanas) Dos- Transferir los problemas adultos a los adolescentes y dotarle a ese sub-mundo de una pedantería existencial del que carece. Pues bien, Skins no cumple ninguno de los dos.
Porque el mundo adolescente es un mundo aparte, con sus problemas aparte y eso los creadores de esta serie lo saben bien. Así pues, podemos ver, al fin, unos chavales tangibles, reales, creíbles, con sus problemas tangibles, reales y creíbles. Problemas serios, que explican sin sutilezas la realidad de la juventud urbana actual: drogas, depresiones, problemas de personalidad, homosexualidad y en fin, todo tipo de búsquedas personales que caracterizan esta etapa tan poco tranquila de nuestras vidas. Sin cortapisas, sin triquiñuelas ni juegos de palabras. Valga decir que a veces (sobre todo en la segunda temporada) se regodea excesivamente en el melodrama, pero un guión con una solidez fuera de dudas y unos personajes muy bien construídos salvan la cuestión con nota. No hay duda, los ingleses saben hacer películas urbanas, y nos lo han vuelto a demostrar.
Fuera de esto, queda la duda de si la segunda generación (tercera y cuarta temporada) está a la altura de la primera. Pues bien, para mí, fuera del cariño que se le coge a Cassie, Sid, Tony y compañía, macarras marlonbrandescos como Cook, chavales con graves problemas sociales como JJ (tengo un amigo que es clavado a él) o misteriosas Lolitas como Effy, están y de lejos a la altura. No hay duda. Las historias no desmerecen lo visto y,aunque no deje de ser la repetición de una fórmula conocida, mantiene el nivel y lo hace con estilo.
Vamos con esa ristra de vídeos de los que siempre da tanta pereza poner.
El menú del día nos trae el vídeo del último single de unos pavos que se están comiendo el mundo (occidental) con patatas. Vampire Weekend con el vídeo de Giving up the gun, cuya estrella invitada no es otra que uno de los ínclitos Jonas Brothers de mierda.
En otro orden de cosas, y aunque ya no es una novedad (fue novedad hace tres meses, pero las cosas de palacio van despacio), como si lo fuera. Ahí va un vídeo que encontré enterrado entre tantas otras cosas, y por ello, Luvchenko lo pone aquí y ahora para que lo escuche quien quiera, y quien no quiera, pues no. Amanece en Pekín, del debut de Mamut.
Lo que yo entiendo por novedad es una cosa muy flexible, y por ello, Escapatoria de Tachenko nos vale como animal de compañía.
Si por lo que sea Mr Marsopa se digna a aparecer de nuevo por ese blog que ha repudiado como si fuera un abuelo en una gasolinera, en Cierraelmaletero podrá ver el vídeo de Voy a hacerte reocordar, primer single de Universal, el último disco de LHR. (Si nuestro querido Marsopa aún siguiera con nosotros, el disco ya llevaría una semana comentado. Me va a acabar obligando a comentarlo yo, coño)
¡Albricias! Karen O (y los otros dos pazguatos) ataca de nuevo con un vídeo de Skeletons, y aunque el vídeo es regulero y algo mustio, es medianamente bonito, y si además viene acompañado de una gran canción, aquí no ha pasado nada.
Y con un poquito de "lo más nuevo" de Yeasayer, vamos cerrando "lo que viene siendo" esta nueva edición de Novedades al maletero. El vídeo es raruno de narices, con un toque muy Donnie Darko, pero la canción está chachi (si no, no pisaría la sección, que este blog es un sitio medio serio)
_A medida que pasan los años, hacer lo mismo de siempre, aunque lo hagas mejor que muchos de tus vecinos, deja de funcionar. Ése es el pie del que cojean estos irlandeses, que vienen haciendo lo que tantos otros, y se suman tarde a la fiesta.
Pero después de todo nunca es tarde si la dicha es buena, y el talento inconstante de estos chavales permite que su disco consiga con esfuerzo lo que hace un par de años habrían logrado con solvencia, y así, con cierta reticencia le acabas cogiendo el gusto a un disco bailable y entretenido, donde en más de una ocasión encuentras motivos para el indulto de mano de un par de temazos y un par de canciones muy defendibles, de esas que te vienen al pelo cuando desempolvas los dancing shoes, que diría Mr. Turner.
A veces se les cuela algún ramalazo de Foals o incluso de The Rapture, pero básicamente la influencia más destacable que se les encuentra, tristemente, es la de unos anodinos Cinematics (si tu referencia es un refrito de otros refritos, malo). Y aún así, el principal fallo de este disco es llegar en mal momento, porque en el 2005 habría sido un melocotonazo, palabra.
De este disco no creo que nos acordemos dentro de tres meses, pero mientras tanto se le puede sacar partido. Por qué no.
Destacan: I can talk (temazo, eso sí), Undercover Martyn, What you know
Valoración: Un disco que ya está muy visto, pero que está mejor que muchos de los que vinieron antes. Para escucharlo de fiesta o en un día depre viene bien.
_La primera temporada de Héroes no estuvo mal, cierto, sin ser la leche, al menos tenía virtudes que le hacían aguantar el tirón. Pero claro, había algo en ella que impidió que me enganchase, qué le vamos a hacer. Luego vino Skins, y aunque tenía defectos, sí que consiguió engancharme, y ahí ando, a vueltas con la cuarta temporada.
Y entremedias, ¿qué hay? Pues Misfits, joer, creo que se veía venir.
A mi entender, la serie en cuestión es el equilibrio más o menos idóneo entre esos poderes que tanto molaban de Héroes y ese ramalazo desfasado de la gente de Skins. Es decir: adolescentes problemáticos a los que una tormenta les otorga una serie de poderes del tipo de poder hacerse invisibles, leer la mente del prójimo o retroceder en el tiempo.
La serie solamente cuenta con 6 episodios, todos ellos ágiles y entretenidos, en los que pasan cosas constantemente y que no se encasquillan (y si lo hacen, rápidamente pasan a otra cosa y si te he visto no me acuerdo), y una segunda temporada está al caer... y el que firma estará ahí para verla.
El personaje de Nathan mola mucho, y los capítulos pares (exacto: 2, 4 y 6) están cojonudos, amén de que la serie tiene margen para crecer y el hecho de ser inglesa es un puntazo, porque en las islas siempre saben lo que se hacen.
_ Si por lo que sea aún queda alguien ahí fuera leyendo esto, un servidor quiere disculparse en nombre de la difunta cúpula de Cierraelmaletero por el bache tan fastidiado en el que se encuentra nuestro querido blog. Como decía Marvin el otro día: son ciclos, y el maletero está en la fase de morirse... pues no, tampoco tanto; por ahora vamos a dejarlo en que se ha cogido un resfriado bastante jodidillo.
Así que vamos a reanimar esta porquería de sitio de la mejor manera que se me ocurre, con los Beastie boys, una fiesta desmadrada y un riff de guitarra totalmente incontestable.