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lunes, 9 de julio de 2012

Pelis: Gordos / Primos (Daniel Sánchez Arévalo)




Daniel Sánchez Arévalo se ha ganado el sello de poseer una de las miradas más carismáticas entre los cineastas españoles jóvenes. Lo anunciado de forma sobresaliente en su ópera prima, la lírica 'Azuloscurocasinegro' (2006) se ha venido confirmando a través de dos películas muy interesantes, 'Gordos' (2009) y 'Primos' (2011), que solidifican su trayectoria a la vez que lo muestran capaz de dominar registros de forma y fondo casi opuestos (conservando en ambas un universo propio lleno de personajes perdidos, costumbrismo y humor de sonrisa torcida).

¿Argumento? 'Gordos' retrata una terapia de grupo de personas con sobrepeso y su entorno, mientras que 'Primos' es el viaje de un novio despechado (y sus dos primos) al pueblo de veraneo de la infancia. 

Pero más que en la trama, lo interesante viene al analizar lo que ofrece Sánchez Arévalo en el menú. Mientras que 'Gordos' es una comedia-dramática, oscura, repleta de altibajos y osadía, en la que se entrecruzan personajes excesivos que nos resultan antipáticos, enfermizos y que contaminan irremediablemente el aire de un film insalubre; 'Primos' es todo lo contrario. Sanota y luminosa, con protagonistas empáticos que buscan y encuentran cariño, entre sí y con los espectadores, casi a la altura de una fábula veraniega bienintencionada que conmueve sin esfuerzo. Por desgracia, resulta casi más creíble la corrupción de la primera película que la sensibilidad de la segunda. Pero eso se le tenemos que apuntar al debe de la humanidad, no al del director.

En la forma, 'Gordos' posee una estructura narrativa discontinua, compleja, llena de saltos temporales, efectos de montaje y una estética turbia que persigue la saturación del espectador ya desde el propio dibujo del film. Mientras tanto, 'Primos' pasa ligera, sin sobresaltos, en posesión de un diseño clásico (que no convencional), con su presentación, nudo y desenlace.

Todas estas discrepancias las hacen parecer a una como reacción inevitable de la otra, como si la complicada digestión de 'Gordos' llevase a la esforzada sencillez de 'Primos'. Abrir la ventana para que se ventile la habitación. En cualquier caso, gustan ambas y gusta Sánchez Arévalo, aunque eso sí, me quedo con su vertiente sentimental, más cercana, menos dañina.


sábado, 30 de junio de 2012

Grupo de la semana: St. Vincent




Junto a Pj Harvey, St. Vincent es la intérprete femenina que más me interesa de los últimos años. Comparte con la autora de obras maestras como 'Let england shake' (2011) o 'To bring you my love' (1995) una voz excepcional y el inconformismo necesario para seguir subiendo escalones, pero mientras que la inglesa se maneja en la pasión y en el desorden, St. Vincent se encadena en un gélido hieratismo. Al inevitable aroma arty se le suman una melodía desarrollada de forma ultraprecisa, una estructura armónica difícil, elevadas orquestaciones y una producción perfecta. Factores que hacen que, si no le prestas mucha atención, o si no empatizas, te pueda llegar a sonar a pedantería artificiosa. Pero si te dejas dominar por sus tensos ambientes captas que detrás de ese formalismo se esconden canciones, canciones tremendas, que la emparentan con correligionarios como Sufjan Stevens o DM Stith. Y en ese punto ya quedas prendido de Annie Clark/St. Vincent.

.'Marry Me' (2007). Es su elepé más flojucho, pero eso no significa que baje del notable. Tiene cortes irregulares ('All my stars aligned', 'What me worry' o 'Jesus Saves, I Spend') y se echa en falta las bases electrónicas que aparecerían en el siguiente trabajo. Pero las buenas ideas ya están ahí, con esas instrumentaciones perfectas ('Marry me'), ese preciosismo sonoro ('Paris burning') y esa tensión contenida ('Your lips are red').

.'Actor' (2009). Este ya es un sobresaliente. 'Actor out of work', 'The strangers' o 'Marrow' son temazos, pero más allá de momentos brillantes, destaca un ideario coherente y elegante, uniendo el virtuosismo con un intenso fondo sonoro para construir sin dificultades un universo envolvente, repleto de extrañas esquinas, extremadamente original.

.'Strange Mercy' (2011). Annie Clark suena más madura y, si es posible, más convincente, persiguiendo antes la experimentación y el desconcierto que el estribillo. 'Cruel' o 'Cheerleader' son una barbaridad, y el conjunto del álbum alcanza niveles de obra maestra.








viernes, 29 de junio de 2012

Grupo de Expertos Solynieve en Ourense (27/06)




Como leí una vez en la Rockdelux, pocos grupos sonríen más en el escenario que Grupo de Expertos. Este sentimiento de buenrollismo se transmite, y si ya en el Primavera de este año ofrecieron un directo estupendo, el pasado miércoles en la Praza Maior de Ourense lo volvieron a bordar.

Arrancaron tranquilos, apoyándose mayoritariamente en el 'Eje de la Tierra' (2012), ocasionalmente alternado con material de las anteriores referencias; incluso hubo espacio para 'Viento del nogal' del EP 'Antiguo y Nuevo' (2008). Sonaron 'Perros muertos', 'Alegato meridional', 'Pequeños' o 'La balada de buscando mi destino'.

Con 'Tú misionero de Dios' (que me recordó las ganas que tengo de ver a Los Evangelistas), la mística presente subió de sopetón varios escalones. Una canción así funciona inevitablemente como factor diferencial de un directo, y Jota y sus colegas la aprovecharon para, mientras estremecían los nervios del indefenso espectador, cambiar de tercio y abrirse a un nuevo espacio.

Fue en esta nueva área donde el concierto terminó de romper. 'La reconquista de Graná' sonó a lo que tiene que sonar, una canción de primera. 'Se ve que hay calidad', 'Por qué no te largas de aquí' y 'Una muerte lenta y dolorosa' mantuvieron holgadamente el nivel, e incluso la insípida (en disco) 'Merienda de negros' convenció a cualquiera.

Y es que ya era muy complicado romper la empatía entre el grupo y público, que se vería definitivamente reforzada en la recta final. Primero con 'Claro y meridiano', más sucia que nunca. Después llegó otro momento cumbre, con 'La Reina de Inglaterra', el corte más planetas de su repertorio y en la que incluso Jota abandonó la guitarra para adoptar su épica pose de frontman, pitillo en mano, como en las grandes citas.  Para terminar de cerrar, dos bises, 'Déjame vivir con alegría' y 'Una pila de cosas', dos temas imprescindibles para entender lo que busca proyectar al mundo este grupazo.




domingo, 17 de junio de 2012

Cierraelmaletero Express


The Posies / Frosting on the bleater - 9
Según lo que les he podido escuchar, The Posies tienen dos discos imprescindibles, el 'Amazing Disgrace' (1996) y este 'Frosting on the bleater' (1993). Y es que además de poseer unos cuantos pelotazos ('Dream all day', 'Solar sister' o 'Lights out'), el elepé permitió vislumbrar el giro respecto a sus primeras referencias. Más maduros, los de Seattle mezclan sabiamente la melodía y los juegos de voces deudores del power-pop con un fondo ruidoso que les hizo crecer y convertirlos en una de las referencias indiscutibles del género, junto a por ejemplo Teenage Fanclub.



Smog / Red apple falls - 10
Bill Callahan (aka Smog) es uno de los grandes, seguro. En los últimos años no he encontrado a nadie como él, con ese sabor, en el camino de la tradición del songwriter pero revertiendo la fórmula a su antojo. Con el poder para hacer algo emocionante y perdurable partiendo de unos parámetros tan sencillos como su voz, unas pocas frases y unos arreglos tirando a la sencillez. 'Red apple falls' (1997) quizás sea junto a 'Dongs of sevotion' (2000) mi referencia favorita de su discografía, por canciones como 'To be of use' o 'Blood red bird', tan perfectas como el disco, uno de los mejores de los 90'.



Lift to Experience / The Texas-Jerusalem Crossroads - 8,5
Ok, admito que este elepé tiene alguna parte algo irregular, y que el rollito apocalíptico (el líder Josh T. Pearson necesitó tratamiento psiquiátrico, luego lanzaría el notable 'Last of the country gentlemen' -2011-) puede distraer un poco. Pero si se le da algo de tiempo, este disco permanece. Tiene cortes increíbles, con una tremenda épica post-rock ('Waiting on hit', 'Falling from cloud 9' o la tremenda 'Theses are the days'), y por encima de todo termina destacando el impresionante uso que se le da a las subidas y bajadas emocionales, que desprenden un aire de autenticidad irresistible. Mola.




lunes, 11 de junio de 2012

Sr Chinarro en la Sala Karma (Pontevedra 09/06)

Autógrafo del Sr Chinarro en el Lego a las 4 de la mañana.
Muy grande.
Antes de nada, debo declarar dos herejías: Herejía número uno, este fue mi primer concierto del Sr Chinarro. Herejía número dos, entré al Sr Chinarro con el disco "Presidente".
Explicado esto, y a sabiendas que la segunda es dolorosa, hablemos del concierto.

Era una noche lluviosa e incómoda, y los ánimos no estaban demasiado altos. Además no sabíamos muy bien que esperarnos: a un concierto de este hombre no llegas para nada virgen y con una mezcolanza terrible de ideas. Has oído de todo sobre su persona, sus conciertos, o sus discos, pero tú, como recién iniciado a la secta chinarrista (menos secta ya que nunca), miras y asientes sin convencimiento. Entrar así, tan tarde y sin vivir su curiosa evolución, te cura de espanto. De entrada has aceptado lo que a muchos les cuesta y costará aceptar, y lo vives de otra manera.
Con estas confusas expectativas, llegamos a la Karma (primera vez, sí, tercera herejía) y nos la encontramos casi vacía. Vale que se publicitó pobremente (encontrar carteles en otras ciudades era un milagro), pero esperabas algo más. Aún así ¿ver al Sr Chinarro en una sala tan pequeñita y con tan poca gente? Lujazo. Y otra sorpresa más (realmente no tanta), la edad media debía rondar sobre los 40 años. Vamos, todos eran como amigos de toda la vida de el Chinarro. Y ese fue el tono, sí, un concierto entre amigos.
Nuestro amigo Antonio se hizo de rogar, y mientras comentabas lo que te gustaba la sala, o lo generoso de los cubatas,  el tiempo pasaba. Y ahí estábamos, sentados en los escalones de la pista, como en el salón de casa.
Antonio y su banda se dejaron ver fugazmente para meterse en el backstage, levantándonos para coger sitio en primera fila. Innecesario, ya que había espacio de sobra, y la gente no tenía edad ni ganas para hacer pogos enfrente del cantante. Calma y buen rollo.
Mientras el cubata (muy rico) bajaba con facilidad y te apetecía otro, Antonio y su banda no se decidían a salir. Pero nadie parecía impacientarse, todos reían y hablaban con tranquilidad. Al final, bien pasada la hora de comienzo oficial, salieron al escenario. Con mucho relajo se puso a afinar la guitarra, y se puso a bromear con el público. Alguien le gritó "¡Elegante!" y el se rió mucho. También se oyeron muchos "¡Guapo!", por descontado. Total, un cachondeo.

Arrancó el concierto con 'Ni lo sé ni lo quiero pensar' anunciando ya la línea del setlist (que copié, incómodamente, en un borrador del móvil): una integración de los 4 últimos discos (de "El mundo según" (2006) a "Menos Samba" (2012)), casi en igualdad de condiciones, con incluso concesiones a "El porqué de mis peinados" (1997), con dos canciones, y una de "El fuego amigo" (2005). Yo, personalmente, tengo preferencia por este último disco, y hubiera pedido más, pero no me quejo.
La primera parte del concierto , hasta 'El lejano oeste', fue una fiesta sin igual.
Entre chascarrillos y buen rollo, la gente se animaba y al amigo Antonio estaba cada vez más cómodo. Se permitía hablar con el público, contestar a lo que le gritaban, e incluso tomar en cuenta las peticiones. La gente le reía las bromas y él se reía con ellos. Vamos, una fiesta de verdad.
La banda sonaba perfectamente ajustada, y aunque el sonido llegaba a saturar (la acústica no era ninguna maravilla), y su voz a veces no sonaba del todo bien, era más que aceptable.
Las canciones fueron volando una tras otra con fluidez, muy bien encajadas entre sí, demostrando que el señor Luque parece tener una conciencia clara de su música, de cual es el lugar de sus discos y canciones, y sabe como mostrarlo y hacerlas sonar juntas sin chirriar en directo (algo no tan fácil, teniendo en cuenta la variedad de su discografía). También es necesario un apunte: la gente se lo pasaba en grande con temas como 'Una llamada a la acción' (que pese a lo esperable, sonó muy bien) o 'San Borondón', pero cuando de verdad se les veía concentrados y disfrutando a otro nivel era con los temas viejunos.
Cayeron unas cuantas curiosidades, como enterarnos que 'Brasilia' fue realmente compuesta en Brasilia, donde fueron invitados por el Instituto Cervantes. Según nos contó, el embajador (que fumaba en pipa, como los de antes) dio buena cuenta del catering, y todos los intentos de la banda de llevarse al hotel a alguna chica brasileña "de prominente trasero" fracasaron. También dijo, no sin ironía, que "El porqué de mis peinados", pese a lo que digan, le gusta como disco, lo que pasa es que se ha olvidado de como se tocan la mayor parte de las canciones. Ah, y también, cayeron comentarios sobre Mariano y los tanques Leopard, muy al loro de la actualidad y las obligadas referencias al rescate, llegándonos a decir, que para permitirnos venir al concierto o estábamos en la mafia o nos habíamos colado.
El cambio, y el otro lado del concierto, llegó con 'Quiromántico'. En cuanto sonaron sus acordes, pasamos, así, de golpe, de la fiesta a la celebración religiosa. Fue, sin duda, el momentazo de la noche. En la versión, ruidista y alargada, le pudimos ver totalmente absorto, alejado del micrófono y mirando hacia la nada, tarareando los coros. Perfecto. A esta, le siguió 'Babieca', empastando con la anterior de manera mágica, y el tono de misa se alargó. Fue algo especial y en el público lo vivimos a lo grande.
Ya para acabar, como un puñetazo para despertarnos de la hipnosis y que nos largáramos contentos, una inspiradísima 'Hot mothers', que va ganando enteros como el temazo mayúsculo del polémico "Menos samba". Después, para sorpresa y disgusto del personal el amigo Antonio se despidió. Ante los pitidos, silbidos, y llamadas lastimeras, aún regresó para tocar 'Los ángeles' y como último gesto 'El rayo verde', que una mujer le suplicó a grito pelado, pero hasta ahí.
Corto, especial, ambiente agradable y todos con una sonrisa para casa.
Y viendo otras crónicas de conciertos recientes de este buenhombre (como la de nuestro querido Javier Rey) no sé yo si es que estaba este sábado especialmente inspirado, o es que yo soy demasiado fácil de ganar. Un poco de las dos cosas, supongo.

Para redondear la noche, me lo encontré en el Lego (a Antonio Luque, no a Javier Rey), y raudo y veloz  fui a la caza del autógrafo. El resultado es el que veis, encabezando la crónica. Molón es poco.

Y otra cosa más, ya entrada la madrugada me encontré con Xilo, que manda saludos a la parroquia.

Aquí el Setlist:

Ni lo sé ni lo quiero pensar
Los amores reñidos
Una llamada a la acción
Brasilia
Estrenos TV
Tu elixir
Anacronismo
El lejano oeste
San Borondón
La ley de Murphy
Del montón
Todo acerca del cariño
El gran poder
Vacaciones en el mar
Esplendor en la hierba
Quiromántico
Babieca
Hot mothers

(BIS)
Los ángeles
El rayo verde


viernes, 8 de junio de 2012

Discos: Una montaña es una montaña / Los Punsetes




Tras un recorrido de dos discos, Los Punsetes recopilaban ya una importante colección de singles potenciales ('Tus amigos', 'De moda', 'Dos policías', 'Fondo de armario', 'Maricas', 'Hospital Alchemilla'...) en los que exhibían unas letras potentísimas, inmediatas, que los hacían transparentemente atractivos y tarareables desde el primer instante. Pero ese abanico de canciones-hits escondía, o provocaba, o disimulaba, una carencia estructural de sus álbumes. Y es que pasado un tiempo se hacía complicado volver a escucharlos, ya habías absorbido lo que ofrecían. Es cierto que ese proceso de desgaste se había reducido algo en el 'LP2' (su primer trabajo es más una reunión de puñetazos punk que un elepé pensado como unidad), pero aún y con todo el poso de las canciones terminaba siendo borrado por el tiempo.

A la hora de formular 'Una montaña es una montaña', Los Punsetes han optado por la vía de la ambición. Basta una primera escucha para darse cuenta que es un álbum más maduro, en el que sus canciones crecen en la medida en la que disminuye su voluntad de querer hacer siempre un nuevo himno socarrón. No es que se haya descartado la antigua trayectoria (el estilo permanece), pero se ha explotado la siempre enriquecedora vía noise. Han añadido aristas y recovecos, y la voz de Ariadna cede una parte importante del protagonismo a las guitarras, que suman protagonismo para agrandar el producto final. 

Esa búsqueda lícita de trascendencia conceptual se refleja también en las letras. Sin perder el nihilismo de antaño, ahora también reflejan otras cosas además de analizar su contorno social inmediato. Se han quitado de encima el exceso de chulería un poco adolescente e incluso hay espacio para la política ('Los tecnócratas') o para canciones más densas como 'Los glaciares' o 'Malas tierras' que bajo una fórmula casi casi post-rock diseñan los cortes más brillantes del disco junto a la estupenda 'John Cage', 'Mis amigos' y 'Untitled', una preciosa canción de amor que rezuma ese espíritu maliciosamente tierno que siempre ha escondido bajo capas de mala baba el grupo madrileño. 

¿Habrá quién eche de menos la antigua etapa de himnos? Seguro. Pero no siempre tomarse en serio es algo malo, y aquí Los Punsetes lo demuestran con canciones.

8,75













jueves, 7 de junio de 2012

Crónica del Primavera Sound'12: Sábado (02/06)




Dejando a un lado la sensación de que en esta edición faltó en el Primavera Sound algo más de riesgo (al margen de las bandas de metal, el resto de las apuestas se anunciaban como cheques al portador), lo cierto es que pocas cosas se pueden reprochar al desarrollo de un festival que encontró en su último día un desenlace brillante. Los grandes respondieron (Beach House, Yo la Tengo, Atlas Sound...), Saint Etienne suplió con nota la baja de Bjork en el San Miguel y Grupo de Expertos y Lisabö se revelaron como los grandes triunfadores del apartado nacional.

Precisamente estos dos últimos grupos mencionados abrieron mi jornada festivalera. Un poco más allá de las siete de la tarde, Lisabö empezó en el Ray-ban un recital de lo que debe exhibir una banda de hardcore, post-hardcore o como se le quiera llamar. Quizás su propuesta se termine agotando un poco tras 45' de concierto, pero con tanto derroche de sudor y músculo, se les perdonan los matices.

Grupo de Expertos Solynieve mantuvieron las buenas noticias estatales con un directo precioso. Arrancaron hedonistas, dividiéndose entre el recuerdo a 'Alegato Meridional' (2006) y la presentación del 'Eje de la Tierra' (2012), y terminaron trascendentales, con un precioso homenaje a Pedro San Martín ('Calles y avenidas') seguido de 'Tú, misionero de Dios' (su mejor canción, seguro), que terminó de emocionar a los presentes.

A la carrera llegamos a Atlas Sound, con el tiempo justo para constatar que Bradford Cox ha puesto a su proyecto personal en la misma liga que Deerhunter. Balaceándose entre su vertiente crooner y su personal rock espacial, el de Atlanta dejó tras de sí un aroma de genialidad complicado de igualar en la música contemporánea.




En ese olimpo del siglo XXI, junto a Cox y otros pocos escogidos ocupan lugar preferente Beach House. Su concierto era de los marcados en rojo, y lo cierto es que fue increíble, sin duda el mejor momento de esta edición. Desde el primer acorde de 'Wild' se pudo apreciar que los de Baltimore aprovechan el directo para prolongar y potenciar su atmósfera de belleza y melancolía. Apoyándose en los recientes 'Bloom' (2010) y 'Teen Dream' (quizás se echó de menos un mayor recuerdo a 'Devotion'), forjaron un viaje perfecto por su imaginario. Y es que tan sólo hacía falta observar los rostros del público (la mayoría dejando escapar una lagrimilla furtiva) para apreciar la ascendencia imparable de Beach House. 

Tras volver a la realidad, tocó hacer un rápido recorrido por las propuestas de las once de la noche. Comencé viendo un poco de Shellac, incansables, realmente icónicos. Luego seguí con Chromatics, que revalidaron lo presagiado en su excelente 'Kill for Love' (2012); han crecido estilísticamente y de paso han aumentado tirón popular (aspecto en el que influye decisivamente la estética Drive), y terminé en Saint Etienne. Con una elegancia pasmosa, sorprende cómo construyen rompepistas con un gin-tonic en la mano. No era muy seguidor del grupo, me conquistaron.

Después llegó el momento Yo la Tengo. El sonido fue muy irregular (qué rabia), y a ellos quizás les faltó más concreción. Pero seguían siendo Yo la Tengo, y en momentos como 'Here to Fall' o 'Nothing to hide' se pudo apreciar su grandeza.

Nunca le encontré la gracia a la macarrería low-cost de Justice. Decidí ir a The Pop Group, y tras salir de allí escaldado (demasiado avant-garde para mi cerebro; eso sí, 'Y' mola) me arrastré antes de la despedida definitiva hasta Washed Out, que estuvieron bastante bien, con un set-list eficazmente distribuído, algo de agradecer tras infinitas horas de conciertos. 


miércoles, 6 de junio de 2012

Crónica del Primavera Sound'12: Viernes (01/06)




El viernes fue el día más flojo del Primavera. No es que se produjeran grandes decepciones, pero quizás el cartel quedó un tanto desequilibrado al cederle de forma inevitable el protagonismo al mastodóntico concierto de The Cure, de los que tampoco es que me considere muy fan.

La historia arrancó con Cuchillo, a los que llegué tarde y casi no pude disfrutar de un directo siempre espléndido. Otros que lucen en concierto son Other Lives, que se mostraron realmente estupendos a pesar de ser las seis de la tarde y caer el sol a plomo en el San Miguel (podían haberles buscado una hora un poco más propicia, méritos les sobran). The Chameleons nos mantuvieron la sonrisa, con una sucesión de hits a través de los que mostraron sus credenciales como padres del post-punk.

La propuesta de Dirty Beaches fue otro de los grandes aciertos del día, con su psicobilly industrial que transmite algo extraño, adictivo irremediablemente.




También rindió Girls. La adición de un coro gospel añadió cuerpo al desarrollo del show y mejoró las (notables) impresiones desprendidas en el pasado Primavera Club. Delicados, aún en sus momentos más ruidosos, el grupo de Owens mola un montón.

Tras ver los primeros tres cuartos de hora de The Cure, tiempo suficiente para constatar la buena forma de la banda de Robert Smith y su profundidad sonora en directo, abandoné el barco para llegar un poco a Dirty Three y otro poco a Wavves, que se marcaron un conciertazo. Trallazo tras trallazo, con su propuesta acelerada y honesta, conquistaron un escenario Mini semi-vacío.

Después llegó el turno de Codeine. Tenía muchísimas ganas de escucharlos, pero lo cierto es que me dejó un regusto amargo. Tras un arranque estupendo, en el que brillaron dentro de su enredado slowcore, su capacidad para perturbar se diluyó una pizca y terminé desconectado. Una lástima. Aprovechando la cercanía geográfica me pasé por el final de The Drums, y lo que vi fue convincente. Solidificando su estilo y con un sonido más afilado, sumado al carisma ya conocido de Jonathan Pierce, terminararon de construir un set muy disfrutable.

The Rapture me ayudó a cerrar el día. Cumplieron con lo que se esperaba de ellos, sin exhibiciones pero con un funk-rock que sirve perfectamente para formar un fiestón y mover los pies.

martes, 5 de junio de 2012

Crónica del Primavera Sound'12: Jueves (31/05)




La cercanía entre los escenarios Pitchfork y Vice permitió repartirse satisfactoriamente entre Pegasvs y Doble Pletina, dos de los proyectos estatales con más proyección. Ambos estuvieron solventes, aunque la hora no fuese la más amistosa, sobre todo para la electrónica de los barceloneses. Unos metros más apartado, La Estrella de David y su pop de contradicciones se mostró en forma, mérito de un carismático David Rodríguez.

El primer éxito del festival lo protagonizaron Linda Martini. El post-rock de los portugueses sonó contundente y sin concesiones, con una honestidad que mejoró lo que podíamos haber escuchado en 'Olhos de mongol' (2006) y 'Casa Ocupada' (2010).  La verdad es que nos encaminamos hacia Baxter Dury encantados de la vida, sensación  que el inglés prolongó sin dificultades, seduciendo con su pop moderno de hechuras clásicas, contrapunto a la chulería estilística de Archers of Loaf, que no defraudaron.




Sr. Chinarro elaboró la primera parte de su concierto casi exclusivamente en base al '¡Menos Samba!' (2012). Bien, pero sin alharacas, manejado con el piloto automático. A la mitad renuncié para llegar a The Afghan Whigs, sin duda uno de los mejores conciertos del festival. Trazando un arco entre el rock y el soul, balance de una trayectoria inmaculada,  el grupo se mostró exuberante, liderado por un Greg Dully con una aceleración infecciosa. Tremendos.

Tras la exhibición de Afghan Whigs, Mazzy Star funcionó como adormidera. Perfectos, con una Hope Sandoval magnética, reflejaron su propuesta elegante a través de un concierto diseñado para satisfacer al fan.



Una gran primera jornada del Primavera se vio confirmada con Wilco, una apuesta segura en directo. Engrasados, orgánicos, con un Jeff Tweedy en modo estelar, mostraron bazas seguras como 'Impossible Germany', 'Jesus etc.', o 'Poor places', y levantaron otra actuación a todas luces irreprochable. 

También consiguieron emocionar por momentos The XX. Menos impostados, más seguros, con el repertorio antiguo contextualizado y con sus nuevas canciones sonando más expansivas, la banda se va asentando progresivamente, mientras que convence a los escépticos por el camino.

Tras esto, Franz Ferdinand llevó su verbena al escenario grande del Fòrum. La trama no tiene secretos, y una vez la conoces el asunto pierde todo el interés, pero lo cierto es que a tenor de los resultados les sigue funcionando de maravilla. Y es que aún a pesar de los problemas de voz de Kapranos, su colección de hits entretuvo indiscutiblemente a una parroquia entregada.

El cansancio me impidió ver a Spiritualized, Japandroids y John Talabot (el sábado tampoco llegué a Neon Indian). Contratiempos de la edad supongo.

viernes, 25 de mayo de 2012

Discos: Sweet Heart Sweet Light / Spiritualized

Un disco pop de madurez. Así definió Jason Pierce en varias entrevistas su nuevo disco al frente de Spiritualized. Y sí, es un disco pop, enraizado a partes iguales entre las melodías sesenteras ('Hey Jane', 'Little Girl', 'Headin' for the Top now', 'Get what you deserve') y el pop de estética cinematográfica, con elevados arreglos de viento y cuerda ('Life is a problem', 'So long you pretty thing'). Y sí, se aprecia una voluntad de madurez entendida como reflexión y búsqueda de la belleza, algo que aunque no es inédito en Pierce, pocas veces había sido tan evidente como en este elepé, que confirma de forma expansiva lo expuesto en el anterior 'Songs in A&E' (2008).

Este aspecto enmarcado en un fondo común permite entender este 'Sweet Heart, Sweet Light' como un paso adelante, una evolución continuista sin trazo de ruptura con su trayectoria. Evidentemente queda lejos estilísticamente del monumental y definitivo 'Ladies and Gentleman We Are Floating in Space' (1997) y de su recorrido en los fascinantes Spacemen 3, pero aunque aquí no encontremos ese rock espacial, sus coordenadas siguen siendo las mismas. Porque Pierce sigue inmerso en su universo de advocaciones místicas, de interminables referencias a los 50' y esa característica querencia por el gospel que lo ha acompañado siempre. Simplemente ha dulcificado un discurso que se hace más inmediato mientras mantiene los niveles de emoción.

9, 25


miércoles, 23 de mayo de 2012

Cierraelmaletero express




Arab Strap / Monday at the Hug & Pint - 9,25

Inmersos en su mal café característico, Arab Strap desarrollan aquí un intenso y casi extenuante manual de intenciones. Compitiendo tal vez con 'The Red Thread' por la etiqueta de mejor disco dentro de una carrera redonda, esta referencia acoge otra muestra más de su compleja heterodoxia, con ese post rock-folk que estiran para, por ejemplo, pasar en los seis minutos de 'Fucking little bastards' de Nick Cave a Mogwai, con tiempo de recordar a The Delgados. Adictivo.





Mark Lanegan Band / Blues Funeral - 6,5

Tras unas primeras escuchas que pueden seducir, 'Blues Funeral' se deshincha progresivamente. Vale, hay temazos de primer orden ('The Gravedigger's Song', 'Riot in my house'), pero en cuanto el encanto de lo nuevo desaparece terminamos viendo las costuras de un disco demasiado 'fashionista', con un aroma de cliché ('St. Louis Elegy', 'Harborview Hospital') imperdonable para alguien con el talento de Lanegan.







Suicide / First Album - 10

Además de ser un disco seminal, imprescindible para entender la evolución posterior del post-punk, el rock industrial y el synth pop, el 'First Album' de Suicide (1977) es un disco acojonante, que mantiene intacta su capacidad para el asombro ('Frankie Teardrop', 'Rocket U.S.A' ) golpeando puntualmente con una modernidad apabullante.









Low / The curtain hits the cast - 9,75

Tras dos primeros elepés de construcción, en 'The curtain hits the cast' (1996) ya encontramos perfectamente ensamblado el universo de Low. Aquí hay esa quietud desoladora ('Coattails'), esa épica contenida ('Do you know how to Waltz?') y esas armonías vocales ('Mom says') que no se pueden encontrar en ningún otro sitio, y que forman una atmósfera que se ha mantenido sin daños durante dos décadas.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Grupo de la semana: Neutral Milk Hotel




Neutral Milk Hotel, la marca bajo la que Jeff Mangum deslumbró a mediados de los 90', nació encuadrada dentro del colectivo Elephant 6 (marco en el que destacaron inicialmente otros mayúsculos como Olivia Tremor Control y The Apples in stereo). Con su segundo disco, 'In the aeroplane over the sea' consiguió el éxito, algo que quebró a su líder, que abandonó el grupo dejando atrás leyenda.

.'On Avery Island' (1996): muy bueno, ya anticipaba lo que vendría después. Poco preocupado por la estructura, las canciones se muestran desparramadas entre una experimentación tensa, que huele a choque y agitación. Sobresalen canciones como 'Song against sex', 'A baby for pree' o 'Gardenhead/ leave me alone', intercalados con pasajes instrumentales preciosos. Eliminado alguna arista se observa el rastro hacia su segundo disco.

.'In the aeroplane over the sea' (1998): Una obra maestra, sin duda una de las cumbres más nítidas de los últimos veinticinco años. Perfecto.

Porque por mucho que lo de disco perfecto a veces se diga con ligereza, aquí es inevitable. Todo está en su punto, cada idea, cada canción; llega al estómago a través de una honestidad personal arrolladora. 'King of the carrots flowers part 1', 'Two-Headed Boy', 'Fool', 'Holland, 1945', 'Communist daughter', 'Oh comely'... las canciones se suceden con un poder que se escucha pocas veces, uno se olvida de tragar saliva ante esta exhibición introspectiva.

Todo es tan personal en 'In the aeroplane over the sea' que hasta las etiquetas se escapan. Evidentemente hay un nivel lo-fi que hila con Pavement y otros coetáneos, pero en realidad el disco, tras conjugar la melodía tradicional y la sonoridad noventera, adquiere un carácter fuera de cualquier cronología, a través de la mezcla de herramientas (banjo, acordeón, guitarras, coros...) y referencias (Anna Frank, robots, Da Vinci).

Al final todos los factores externos terminan remitiendo dentro del mundo de Mangum, que entronca con la infancia. Este es un disco infantil, hecho por un adulto con obsesiones y traumas de niños, al que no le importa meter los dedos en el enchufe y radicalizarse (hasta en el ritmo, acelerado, como si faltase aire) para permitir visualizar una atmósfera compartida por todos y olvidada muchas veces en la madurez.




lunes, 14 de mayo de 2012

Discos: Bloom / Beach House




Quién sabe dónde está el techo de Beach House. Tras el referencial 'Teen Dream' (2010), que había explotado las virtudes ya degustadas en los magníficos 'Beach House' (2006) y 'Devotion' (2008), podían generarse dudas de cómo sería el cuarto disco, si aguantarían el tirón o si su dream-pop reformulado terminaría agotándose. Pues en 'Bloom' sólo hay espacio para grandes noticias, esto es cosa seria.

Porque han respondido como los buenos. Siendo extremadamente fieles a su personalísima propuesta, han excavado nuevas vetas sonoras, arrimándose a veces a la vertiente pop pero siempre profundizando en una belleza orgánica alejada de la mera estética. Menos directos que en 'Teen Dream' y a la vez con más cuerpo, se aprecia un carácter algo más trascendente, expresando sensaciones que se cuelan irremediablemente en el cerebro.

El conjunto fascina. Decir que 'Myth' o 'Lazuli' sobresalen suena insípido, porque en realidad el valor del disco se encuentra en su propio concepto, en sentir cómo se filtran las atmósferas y poder absorber el sentimiento cautivador que recorre todo el elepé.

"No creo que queramos llegar a ser muy grandes", declararon en una entrevista en JNSP. Al margen de la nueva audiencia que seguro atraerá 'Bloom', creo que la grandeza de Beach House ya es algo incuestionable. 

9,5



viernes, 11 de mayo de 2012

Grupo de la semana: Mazzy Star





Con sólo tres discos en cartera (con su reaparición el año pasado se anunció el lanzamiento de un nuevo elepé que todavía no ha visto la luz) pero con un brillo que los hace especiales, Mazzy Star tiene ganada la etiqueta de imprescindible. Cercanos a los postulados estéticos de Cocteau Twins o Cowboy Junkies, Hope Sandoval y David Roback avanzaron con pasos silenciosos en el dream-pop formando un espacio íntimo y evocador, en el que el tiempo se dobla y las canciones sobreviven en estado de duermevela.

.'She hangs brightly' (1991): Su primer disco, uno de los mejores elepés de los 90. Sin fisuras, presentando un sonido reconocible pero a la vez heterodoxo, que les permite estirar su (rica) paleta estilística hacia sonidos guitarreros ('Blue Flower'), coqueteos con la psicodelia ('She hangs brightly') o el blues ('Free'). Todo conducido por la voz de Sandoval, que se engancha al jersey del oyente casi por inercia.

.'So tonight that I might see' (1993): Mazzy Star observa su reflejo y visualiza el camino. Pese a que el disco mantiene inicialmente el patrón de su ópera prima, se aprecia que tras ese arranque continuista (donde encontramos cortes como 'Fade in to you' o 'Bells rings') el álbum se decanta hacia áreas más ambientales, resonando The Velvet Underground y aumentando la dosis de capas y experimentación sonora.

.'Among my swan' (1996): En su momento fue el disco menos reconocido. Es el más complicado, y puede que la fórmula se resienta con el paso del tiempo. Pero aún así, el encanto permanece y da para canciones de la altura de 'Take everything', 'Flowers in december', 'Happy' o 'Umbilical'. 








jueves, 10 de mayo de 2012

Pelis: When the wind blows (Jimmy T. Murakami)




Abre David Bowie 'When the Wind Blows' (luego aparecerán SqueezeGenesis y Roger Waters, autor de la mayoría de cortes de la BSO) y esas imágenes apocalípticas en blanco y negro crean un nudo en el estómago que ya no afloja hasta el final. Sacude la historia de Hilda y Jim, dos jubilados ingleses envueltos en una crisis nuclear y desamparados, aislados con su patriotismo cerril y la necesidad de mantener a salvo sus creencias.

El espectador se va distanciando emocionalmente de forma progresiva de la pareja protagonista, que inevitablemente viven en el paraíso de los necios hasta extremos delirantes y metafóricos. Metafóricos porque 'When the wind blows' va más allá de la crítica nuclear. Jimmy T. Murakami (director) y Raymond Briggs (autor de la novela gráfica en la que se basa la película) se plantearon una reflexión universal sobre la perdida de la conciencia crítica de una sociedad adormecida por los medios de comunicación, esclavos del poder político-económico. 

Un valiente puñetazo a nuestra barbilla y un empujón para que poco a poco nos vayamos dando cuenta que Hilda y Jim no son más que una representación metafórica de todos nosotros. Porque ellos sólo buscan mantener su cotidianeidad (dormir, limpiar, comer) en un proceso rutinario que se repite enfermizamente, con los ojos cerrados al mundo.

9,25





miércoles, 9 de mayo de 2012

Cierraelmaletero express

East River Pipe / 'Poor fricky' - 8,75
Complicado poner pegas. Cercano al universo de Galaxie 500 o incluso Magnetic Fields, F. M. Cornog expone a la tristeza y soledad como protagonistas de unas canciones pop que tapan con sencillez un andamiaje perfecto.









Lotus Plaza / 'Spooky action at distance' - 8,5
Tras lo anunciado en el 'The Floodlight Collective' (2009), Lockett Pundt, guitarrista de Deerhunter, entrega ahora uno de los mejores discos del primer semestre del 2012. Cortes como 'Strangers' o 'Jet out of the thundra' muestran un tono más concreto que en tiempos pretéritos, con un Pundt atornillado en el shoegaze etéreo de su grupo matriz. Una maravilla.





Allo Darlin' / 'Europe' - 7,5
Un disco pop de toda la vida, con sus melodías limpias, sus estribillos preciosos y sus letras sobre enamorados. Muy bonito.











Mogwai / 'Happy songs for happy people' - 9,25
Sin llegar al nivel de 'Rock Action' (2001) o Young Team (1997), este elepé es otro de los imprescindibles de la inmaculada trayectoria de Mogwai. Menos apocalípticos y con un tono crepuscular, casi otoñal, los escoceses muestran su rostro más ensoñador sin perder su identidad.

lunes, 7 de mayo de 2012

Cómic: El Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre (Juanjo Saéz)





Descubrí a Juanjo Sáez en la Rockdelux. Con una sencillez formal que transluce opiniones y sentimientos, consigue que uno termine compartiendo muchas veces su perspectiva vital, casi siempre derrotista por la caducidad del tiempo. Todo esto en una página al mes.







































Partiendo de aquí, fui conociendo la trayectoria de Sáez, desde 'Viviendo del cuento' (2004) al 'Principios básicos de Astronomía' (2009) o 'Yo' (2010). Siempre con un estilo individualizado e individualizante, que trasciende el contexto de la obra. "Necesito hablar de lo que me pasa por dentro. Me gustaría que mi trabajo supusiera algún tipo de experiencia en el lector, provocar sensaciones como lo hace la música...", señalaba en una entrevista en el número 291 de Rockdelux. Saéz se pone en la picota, exhibe sus vergüenzas y deja que cada uno saque conclusiones.

En 'Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre' (2006), podemos ver todo esto. Muy interesante también para escuchar una voz dulce y amarga opinando sobre elementos preestablecidos sin caer en lo pretencioso, el cómic es un torbellino de ideas sobre la historia del arte, la estética, el arte moderno y la relación con su madre. Es una crítica a determinados autores y una oda a otros. Pero al final lo que tenemos es una nueva entrega de la cosmovisión de Sáez y sus relaciones personales, en una especie de psicoanálisis público.





viernes, 4 de mayo de 2012

Discos: Futurecop! (2012) The movie



Futurecop! funciona como un reloj en hora, como un motor bien engrasado y como unos cuantos topicazos más, pero es que esto es un concentrado de canciones grandiosas en las que las bases certeras, los teclados mesiánicos, y la dosis justa de épica forman una trampa para ratones puesta justo ahí, sobre tus altavoces y auriculares. Y así te tiras de principio a fin, enganchado en ese beat cósmico con olor a peli de Zemeckis. Y vuelta a empezar.

Un dúo inglés haciendo electrónica ochentera no es nada nuevo bajo el sol, pero en este caso todo lo que se desprende de "The movie" lo hace bajo una batuta decidida que no le pierde cara a la pista de baile, a la luminosidad de las melodías pop e incluso en un par de temas ("Bright Lights, Big City" y "Super Saiyan"), a otro tipo de sesiones más contundentes y cáusticas, explorando esos terrenos en los que Justice o Simian Mobile Disco, por ejemplo, se mueven tan bien.

Pero ante todo, estos dos tienen personalidad, pues aunque a veces (y más últimamente) el refugio estético de los años 80 no consiga más que saturar los oídos y mentes de todo aquel con oído y mente, cuando se hace bien, respetando la geometría y el buen gusto, que diría Ignatius Reilly, el envoltorio potencia al resultado, y es ahí cuando te marcas un discazo y en Cierraelmaletero te ponen por las nubes.

Lo dicho, buenas noticias para nuestros oídos. Si Doc levantara la cabeza podría volver a dormirse con una sonrisa en la cara.

9,50

Destacan: ¿Todas?




miércoles, 2 de mayo de 2012

Crónica del Festival do Norte 2012

Viernes (27/04)

.Klaus & Kinski
Aunque el formato festivalero no beneficia demasiado a Klaus & Kinski (por sonido y actitud, mejor en sala), los murcianos ofrecieron un concierto sólido, con un setlist equilibrado y en el que las cuerdas y la guitarra de Alejandro brillaron de forma sobresaliente.


.Pegasvs
Tenía muchísimas ganas de ver en directo a Pegasvs, y no defraudaron. Aunque el ambiente no era el más propicio (público poco receptivo y temprana hora), defendieron con holgura su fórmula kraut-pop para recrearnos con los ambientes de una de las propuestas españolas más interesantes de los últimos tiempos.



.La Casa Azul
Sin ser especialmente fan de La Casa Azul, hay que reconocer que los conciertos de Guille Milkyway son muy resultones. En rollo fiestero, sus canciones y estribillos crecen a través de una magnífica puesta en escena que termina convenciendo a cualquiera.





Sábado (28/04)

.Disco Las Palmeras!
Con su crudeza e inspiración habitual, los lucenses despacharon en cuarenta minutos las canciones que los han llevado hasta el punto de ser con diferencia una de las mejores bandas gallegas de la actualidad. Molan mucho.


.Los Pilotos
Para mí fue el mejor concierto del festival. Menos inofensivos que en disco, más acelerados y hedonistas, Florent, Banin y un batería vencieron al cansancio acumulado del público y transformaron la carpa pequeña en una pista de baile a las siete de la tarde. Sería justo que repitieran la próxima edición en un horario más apropiado para su electrónica.                

.Lori Meyers
Que saliera de allí diciendo que había sido el mejor concierto de la historia tengo que achacárselo a los efectos hiperbólicos del Almirante. Pero sonaron ‘La mujer esponja’, ‘Sus nuevos zapatos' o ‘Viaje de Estudios’, y siendo justos con Lori Meyers lo cierto es que se pasó un rato estupendo en un directo que se terminó convirtiendo en una especie de triunfo para todos los que seguimos teniendo sus dos primeros trabajos en el cielo de los discos.

Ay va qué temazo - La fuerza (Kokoshca)

Pasará el tiempo y 'La fuerza' de Kokoshca seguirá siendo un melocotonazo a tener en cuenta, con ese aroma buenrollista que desprende una canción sobre la nocturnidad, los amigos y todas esas cosas divertidas y (espero) atemporales.

miércoles, 25 de abril de 2012

Cómic: El Manual de mi mente (Paco Alcázar)




No juega a mentiras el título. Esta antología funciona como guía para intentar entender el cerebro de Paco Alcázar (que por cierto formó parte de Humbert Humbert), uno de los cerebros más interesantes y complejos que se dedica al cómic en España.

A lo largo de los tres capítulos ('Todo está perdido', 'Mecanismo blanco' y 'Bolsas de basura perfumada') se traza un recorrido por la evolución en la obra del autor. Humor fúnebre y surrealista, situaciones vacías que esconden sorpresa existencial en su interior, ácido que se desparrama por unos diálogos brillantísimos. La verdad es que su nihilismo fascina.

'Bolsas de basura perfumada' es una miscelánea de historietas cortas (genial 'Don Soponcio y la criatura del soponcio') aparecidas en diferentes revistas, todas unidas por el nexo de la marciana perspectiva de Alcázar, que machaca con dureza el cerebro.

En 'Mecanismo blanco' aparece el Dr. Lázaro, un neurocirujano demente que completa el sueldo repartiendo pizzas. Crítica social extrema y humor del horror en un catálogo de escenas delirantes y personajes que son (como todos los que aparecen en este libro) verdaderos hijos de puta.

El mejor Paco Alcázar aparece en 'Todo está perdido', una obra maestra. Detrás de la historia en forma de gags discontinuos protagonizados por una familia y su perro con una vagina parlante, sus vecinos y sus absurdas tribulaciones, tenemos un enfermizo manual de perversiones, escatología y depravación que llega a conseguir que al lector le moleste el estómago. El humor sobrevive a duras penas en unas páginas que se transforman en una visión apocalíptica de nuestra sociedad y que, observado el panorama, terminarán siendo proféticas.





























martes, 24 de abril de 2012

Discos: Howl of the lonely crowd / Comet Gain




Si Comet Gain transmite algo es sinceridad. En sus discos no hay espacio para la impostura ni para la persecución de una estética determinada. Andando el camino que trazaron (cada uno desde sus coordenadas) grupos como The Replacements, Orange Juice o The Fall, aquí sólo se permite la música, en una actitud romántica a través de la que el pop destartalado, los insultos y la inmediatez mutan en algo perenne.

'Howl of the lonely crowd' (2011) sigue centímetro a centímetro la estética Comet Gain, con una puntería que recuerda inevitablemente al 'Réalistes' (2002). Tras un arranque acelerado con melodías infalibles ('Clang of the concreted swans', 'The weekend dreams' y 'An arcade from the warm rain that falls' son tres muestras del pop lo-fi que tan bien facturan los de Londres), llega 'She had daydreams', un medio tiempo que funciona como transición antes de que vuelvan a sacar los dientes con otros tres cortes rabiosos ('Working cicle explosive', 'Yoona Babies' y 'Herbert Hunke prt. 2') en los que se llega al clímax emocional del disco. Después, la inevitable cuesta abajo emocional, en la que hay tiempo para reivindicar el poder de la música ('The ecstatic library'), ponerse melancólico ('After midnight, after its all gone wrong') o incluso llorar por el amor perdido ('In a lonely place').

Acercándose al ciclo vital del festejo alcohólico, el elepé recoge todo un manual de emociones etílicas, desde el ligoteo nocturno hasta una rebelión honesta que plantea tomarse unas cervezas y gritar que estamos hasta los huevos de casi todo.

8,5








lunes, 23 de abril de 2012

Ay va qué temazo - Time to dance (The Shoes)

A mí la esgrima no es que me haya hecho nunca mucha gracia, pero igual es que nunca he sabido verle la cara divertida, no como Jake Gyllenhall y su florete, que se lo pasan teta dándoles pasaporte a una tropa de modernos justo antes de ponerte a bailar a ritmo de cencerro y beats machacones. Time to dance!



sábado, 21 de abril de 2012

Pelis: Dig! (2004) Ondi Timoner



A mediados de los noventa The Brian Jonestown Massacre y los Dandy Warhols iban a liderar una revolución, iban a crear algo grande y a dejar su poso en la historia del rock. Por supuesto, al final a los primeros les llegaron las drogas antes que la fama, y a los segundos los engulló el sistema que por el que pretendían no ser engullidos. Así son las cosas en el país del rock, un mundo retratado por Dig! desde el ojo del huracán.

Y es aquí donde Anton Newcombe se erige, sin discusión, como maestro de ceremonias de su propia huida hacia adelante. Pero el magnetismo del líder de BJM se muestra casi siempre bajo una cara incómoda, casi siempre proviniendo de todos esos demonios que lleva dentro y que vemos en la cinta: discusiones con su grupo y con el público; peleas en medio del escenario con sus propios compañeros de banda; su adicción a la heroína...su propia intransigencia hacia todo lo que cree incorrecto lo configura de una forma bestial y descarnada, al tiempo que lo empuja a rechazar contratos millonarios saboteando su propio barco.

Dig! también nos muestra la otra cara de la moneda, la de los Dandy Warhols, quienes deciden escuchar los cantos de sirena de la industria ganando un montón de dinero que los despojará del sentimiento de libertad, de control sobre su propia música, algo que BJM nunca se planteó poner en tela de juicio. Y esto les valdrá una enemistad, y les valdrá un gran documental, este.

De obligado visionado, pues además está íntegro en Youtube. No todos los días la historia del rock and roll se pone tan a tiro.

9

Aquí el trailer:



Aquí la primera parte:



miércoles, 18 de abril de 2012

Cierraelmaletero Express

McEnroe / 'Las orillas' - 8

Este elepé termina de dibujar la sólida progresión de un grupo que ocupa un nicho sonoro no demasiado transitado en España. El rock americano, sabiamente cruzado con el slowcore (Red House Painters se repite como un mantra en todas sus reseñas), vuelve a ser la piedra angular bajo la que el grupo ofrecer un excelente trabajo, algo más desnudo que 'Tú nunca moriras' (2009), pero con la misma carga emotiva.






The Wedding Present / 'George Best' - 9,75
Los de Leeds se estrenaron en larga duración con un disco que está sin duda entre las referencias imprescindible de los 80'. Aquí encontramos trazas de lo que se estaba cociendo por aquella época en Reino Unido, desde Orange Juice a The Smiths, pasando por Aztec Camera o incluso la energía de los Buzzcocks.








M. Ward / 'Transistor Radio' - 9,25
Junto con 'Post-War' o 'Hold time', 'Transistor Radio' es una de las mejores razones para encumbrar a M. Ward como como una de las voces claves de los últimos años. Aquí  hay un discazo, una ensalada sonora en la que caben versiones de los Beach Boys o Bach, country, baladas, folk... Apasiona. 









Sea Lions / 'Everything you always...' - 7,25
Talento al servicio de un noisepop que bebe directamente de la vertiente más (agri)dulce del C86. Quizás sea algo irregular, pero la personalidad que impregna cada canción consigue diferenciarlos de otras nuevas propuestas semejantes.